(julio 2002) Uno por uno, ya sea a través de fallos judiciales o de referendums, varios estados de la Unión, entre ellos Texas, California, Florida y Washington han dejado de tener en cuenta la raza de los postulantes durante el proceso de admisión. En lugar de seguir con los planes de acción afirmativa que se utilizaban hasta hace poco, algunos de estos estados han comenzado a seguir otros planes basados en porcentajes, que garantizan la posibilidad de elegir la universidad a la que desean asistir a aquellos estudiantes que se encuentran entre los primeros puestos de su colegio secundario.

Si bien los medios han dedicado a estos nuevos planes un espacio considerable, es muy poco lo que se ha investigado en el marco de las ciencias sociales acerca lo efectivos que son, en comparación con los planes ya conocidos de acción afirmativa, a la hora de mantener la diversidad de la población estudiantil en los campus universitarios.

Dado que Texas fue el primer estado en poner en práctica un plan de admisiones basado en porcentajes, un equipo de investigadores –liderado por Marta Tienda, de la Universidad de Princeton, en colaboración con Kevin Leicht de la Universidad de Iowa, Kim Lloyd de la Universidad de Princeton y Teresa Sullivan de la Universidad de Texas en Austin– decidió comenzar su análisis de estos nuevos planes basados en la ley del 10 por ciento superior, que fue aprobada en Texas en 1997.

El equipo seleccionó para esta investigación a 12 universidades públicas y privadas de Texas con distintos grados de selectividad en sus procesos de admisión. Basándose en los registros de esas instituciones, en los que se encuentran asentados todos los datos sobre las solicitudes, las eventuales admisiones y posteriores inscripciones de los estudiantes, el equipo de investigadores buscó respuestas a las siguientes dos preguntas: "¿De qué manera han afectado estos cambios en los criterios de admisión a la composición racial y étnica de la población de estudiantes?" y "¿Cuál ha sido el impacto concreto de estos cambios en las posibilidades de que un individuo en particular sea o no admitido, según el criterio utilizado en el momento de decidir acerca de su admisión?". Los investigadores comenzaron su tarea analizando los registros de la Universidad de Texas en Austin (que es la universidad más grande de todo el estado), y de la Universidad A&M de Texas, una institución estatal beneficiaria de la concesión de tierras antes llamada Texas Agricultural and Mechanical College.

Métodos

Para comenzar, el equipo analizó, para cada universidad, los porcentajes relativos de estudiantes que se postularon, estudiantes que fueron admitidos y estudiantes que terminaron inscribiéndose, según su raza, género, puntaje en los exámenes, posición en el ranking de su colegio secundario, y el status de su colegio como colegio alimentador (se llama "colegios alimentadores" a aquellos de los que típicamente procede una proporción sustancial de los alumnos nuevos de la Universidad de Texas en Austin y la Universidad A&M de Texas, respectivamente). A partir de esta información, los investigadores confeccionaron un modelo que calcula la probabilidad de admisión de las minorías con respecto a la probabilidad de admisión de personas blancas bajo cada uno de los dos planes.

Resultados

Los resultados preliminares de esta investigación revelan una serie de tendencias interesantes:

Postulantes. El porcentaje de postulantes hispánicos ha sufrido un leve descenso en ambas universidades desde 1997. Desde ese mismo año se observa también una leve disminución en el porcentaje de postulantes afroamericanos en la Universidad A&M.

Admitidos. La composición de la población de estudiantes de primer año ha cambiado desde que fue aprobada la "ley del 10 por ciento superior". Se observa una cantidad relativamente menor de estudiantes afroamericanos e hispánicos en las admisiones de ambas universidades, que ha beneficiado a los estudiantes de origen asiático en la Universidad de Texas en Austin y a los blancos en la Universidad A&M. Pero es importante subrayar que la composición de las camadas de estudiantes de primer año no refleja la probabilidad relativa de éxito para cada estudiante individual que se postula para ser admitido. Al tener en cuenta una serie de factores, como por ejemplo los puntajes en los exámenes, la posición del estudiante en cuestión en el ranking del colegio secundario, y el status de colegio alimentador de su colegio de procedencia, las probabilidades de admisión para estudiantes pertenecientes a alguna minoría experimentaron un leve incremento en la Universidad de Texas en Austin; mientras que en la Universidad A&M, las probabilidades de ser admitido para estudiantes pertenecientes a alguna minoría disminuyeron bajo la "ley del 10 por ciento superior".

Inscriptos. Luego del caso Hopwood (ver Recuadro 1) el porcentaje de inscriptos de origen asiático aumentó en la Universidad de Texas en Austin, mientras que el porcentaje de inscriptos hispánicos disminuyó en ambas universidades, experimentando un descenso más fuerte en la Universidad A&M. Estas cifras parecen ser una consecuencia directa de los cambios relativos observados en las poblaciones de estudiantes admitidos en cada una de las dos universidades. Estas son, sin embargo, de cifras globales, que esconden el hecho de que la probabilidad de ser admitido para cada estudiante en particular proveniente de un grupo determinado ha cambiado de manera significativa -especialmente en la Universidad de Texas en Austin, donde la tarea de divulgación que vienen llevando a cabo administradores y directivos resulta especialmente notoria. Estas probabilidades aumentaron marcadamente luego del caso Hopwood; lo cual parece indicar que, si bien la cantidad total de estudiantes admitidos que pertenecen a minorías experimentó una real disminución, el porcentaje de aquellos que se inscribieron luego de ser admitidos aumentó.

Contexto

Al interpretar los resultados obtenidos, Leicht y sus colegas subrayan la existencia de una serie de factores que complican el análisis. Tanto la Universidad de Texas en Austin como la Universidad A&M han lanzado campañas de divulgación para atraer estudiantes de grupos poco representados, campañas que comenzaron muy poco tiempo después de la aprobación de la "ley del 10 por ciento superior" y que ofrecen becas muy generosas y una atención especial dirigida a aquellos estudiantes potenciales más necesitados.

Leicht admite además que los resultados obtenidos hasta la fecha están directamente relacionados con las instituciones estudiadas. En la opinión de Leicht, es muy posible que los patrones de admisiones e inscripciones de otras universidades difieran, y que tales diferencias se observen no sólo en las demás filiales de la Universidad de Texas, sino también en universidades privadas tales como la Southern Methodist University, la Texas Christian University y Trinity University, cuyos datos se encuentran también entre las muestras tomadas por los investigadores. Según afirma Leicht, los directores de admisiones de cada una de estas instituciones afirman que han observado cambios en el tipo de postulantes que solicita ser admitido a sus universidades, y esto a pesar de que ninguna de estas universidades se encuentra bajo la obligación de implementar la "ley del 10 por ciento superior".

A futuro

Leicht espera que las fases posteriores de esta investigación arrojen más respuestas. Además de extender el análisis a otras 18 universidades, la investigación tendrá en cuenta combinaciones adicionales de características de los estudiantes, como por ejemplo las cifras correspondientes a estudiantes blancos de baja posición socioeconómica provenientes de zonas rurales en con respecto a las de estudiantes negros de baja posición socioeconómica provenientes de zonas urbanas. Los investigadores analizarán además la performance académica de distintas poblaciones de estudiantes que ingresaron a la universidad bajo distintos régimen de admisión.

Hasta ahora, la evidencia refuta a aquellos críticos iniciales de la "ley del 10 por ciento superior", que alegaban que el 10 por ciento superior de un colegio secundario de bajo nivel estarían menos preparados, académicamente hablando, con el 10 por ciento superior de un colegio secundario de los suburbios que ofrezca muchas clases avanzadas. Leicht afirma: "Las investigaciones nos muestran que aquellos estudiantes que están lo suficientemente motivados para lograr un buen rendimiento dentro de la población de estudiantes en la que se encuentran son más perseverantes y tienen más posibilidades de éxito que aquellos estudiantes de menor rendimiento dentro de poblaciones más aventajadas. Y a juzgar por los resultados provenientes del campus de Austin en particular... al parecer, a los nuevos estudiantes que fueron admitidos bajo el criterio del "10 por ciento superior" les va por lo menos tan bien como a aquellos estudiantes que ingresaron bajo el plan de admisiones anterior."

Al preguntársele qué tendencias globales espera encontrar que se mantendrán en todas las universidades analizadas, y que requerirán una posible respuesta desde la instrumentación de políticas, Leicht respondió: "Sospecho que parte de lo que veremos que se mantendrá en todas las universidades que analicemos será una disminución en las admisiones e inscripciones de estudiantes de origen hispánico. Esta disminución no resultará, tal vez, superior al 2 por ciento o al 3 por ciento, pero se trata del 2 por ciento o 3 por ciento de una población realmente grande. Se trata de un cambio que afectará a miles de estudiantes."


Allison Tarmann es editora en la publicación Population Today.


Para más información

Este artículo está basado en "Before and after Hopwood: the elimination of affirmative action and minority student enrollments", un informe escrito por Kevin Leicht, Marta Tienda Kim Lloyd y Teresa Sullivan, que fue presentado en el congreso anual de la Population Association of America (Asociación de Población de Estados Unidos), en Atlanta, Georgia, entre el 9 y el 11 de mayo de 2002. Para obtener copias de ese informe o para obtener más información acerca de esta investigación (que fue patrocinada por la Fundación Ford), tenga a bien enviar un correo electrónico a Kevin Leicht a la siguiente dirección: leicht@uiowa.edu. Puede visitar también el sitio Web del proyecto: www.texastop10.princeton.edu.


Recuadro 1
Hitos

Allan Bakke, un hombre blanco, inició un juicio contra la Universidad de California afirmando que el sistema de cupos raciales había impedido su admisión a la Facultad de Medicina de la Universidad de California en Davis. El fallo de 1978, sostuvo, en efecto, que los cupos numéricos, tales como los que habían sido utilizados para decidir las admisiones a la Universidad de California en Davis, eran inconstitucionales, excepto en los casos en que se los utilizara para remediar los efectos de una discriminación que hubiere tenido lugar en un pasado reciente. Las instituciones universitarias pueden tener en cuenta el factor racial como "un factor adicional", según el fallo, como "un elemento más en una serie de factores" para mantener la diversidad del estudiantado.

Cheryl Hopwood, una mujer blanca que se postuló a ser admitida pero fue rechazada por la Facultad de Derecho de la Universidad de Texas, entabló juicio contra esa universidad alegando que había sido rechazada por causas exclusivamente raciales. La Corte de Apelaciones del Quinto Circuito de Estados Unidos falló en su favor en 1996, y el caso Hopwood puso fin al sistema de acción afirmativa en todas las universidades públicas del estado de Texas.

El debate sobre estos dos fallos, aparentemente contradictorios, continúa causando controversias; pero mientras tanto, muchos de los casos posteriores continúan utilizándolos como precedentes. El 14 de mayo de 2002, la Corte de Apelaciones del Sexto Circuito de Estados Unidos defendió la constitucionalidad del uso de la acción afirmativa en el proceso de admisiones de la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan, afirmando que ésta estaba "dirigido específicamente" a lograr los beneficios educativos que resultan de tener una población estudiantil diversa. La corte afirmó que las políticas de admisión de la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan son "prácticamente indistinguibles" del plan de admisiones utilizado por la Universidad de Harvard, que la Suprema Corte había citado como modelo en el caso Bakke. Esta decisión del 14 de mayo tuvo el efecto de revocar una decisión anterior de un juez de distrito que sostuvo, de manera similar al fallo del caso Hopwood, que la ley no permite a las universidades utilizar el factor racial en el momento de aprobar o rechazar una solicitud de admisión. En este contexto, son muchos los expertos que consideran que no falta mucho tiempo para que la Suprema Corte deba tratar una vez más la cuestión del uso del factor racial en los procesos de admisión de las universidades en los Estados Unidos.