(Mayo 2002) Desde 1997, casi 22.000 jóvenes de Senegal, Burkina Faso y Mali han escrito guiones para películas sobre el VIH/SIDA como parte de un proyecto que permite a los jóvenes de estas naciones de África Occidental tomar la iniciativa en la educación de otros jóvenes y del público en general acerca de la prevención del VIH y del impacto de esta epidemia en sus comunidades. Con un poder de alcance que supera a otras producciones cinematográficas de origen africano, los cortometrajes que resultan de estos guiones para películas que son producidos por los directores más prestigiosos de África alcanzan a millones de televidentes del continente, Europa y, ocasionalmente, de lugares tan distantes como Fiji.

Los guiones para las películas de uno a cinco minutos, elaborados por jóvenes de 24 o menos años de edad, compiten en un proceso de selección. Como afirma la mayoría de los participantes, todos salen ganando, independientemente de si sus guiones resultan o no elegidos para ser filmados. “Todos los que participan del proyecto ‘Scenarios du Sahel’ se divierten”, dijo Dan Enger, cofundador y codirector del proyecto. Al mismo tiempo, las encuestas han demostrado que estos jóvenes están aprendiendo acerca del VIH/SIDA y que algunos de ellos han realizado cambios en sus conductas que podrían llegar a salvar sus vidas.

Global Dialogues Trust, una organización sin fines de lucro fundada por Enger y Kate Winskell en 1996, es la responsable de la organización de este proyecto. Enger afirmó que se inspiraron en el exitoso proyecto llamado “3000 Scenarios contre un virus” (“3000 guiones contra un virus”), el cual usó guiones de películas de alumnos de las escuelas francesas para elaborar treinta cortometrajes de prevención contra el VIH junto con reconocidos directores de cine franceses. En 1995, Enger pudo observar cómo las películas producidas por el proyecto “3000 scenarios” lograron transformar a un grupo de adolescentes franceses aburridos que no habían mostrado hasta entonces reacción alguna al presenciar la proyección otras películas educativas acerca de sexo y prevención contra el VIH/SIDA. Las películas proyectadas hasta entonces “no habían generado ninguna pregunta ni ningún debate sino que, por el contrario, habían dejado a muchos mirando fijamente el techo”. Pero luego vinieron las películas de “3000 scenarios” y el grupo terminó estallando en ruidosas carcajadas al ver en la pantalla a una pareja de ancianos comprando preservativos. La risa se transformó luego en lágrimas al proyectarse una película en la que una mujer joven le anuncia a sus amigos en su fiesta de cumpleaños que es portadora de VIH. Las películas lograron provocar en su audiencia adolescente debates animados acerca de sus propias vidas.

Enger y Winskell decidieron adaptar el proyecto a la situación de un país en desarrollo. Llevaron a cabo estudios de factibilidad en 10 países de tres continentes diferentes y llegaron a la conclusión de que la falta de disponibilidad de materiales audiovisuales que fueran culturalmente adecuados y utilizaran los idiomas de cada lugar constituía un obstáculo muy serio para la puesta en práctica de programas de prevención del VIH en el Sahel. Esta región, que se encuentra al sur del Sahara y al norte de la sabana africana, abarca a los siguientes países: Senegal, Mauritania, Mali, Burkina Faso y Nigeria.

El SIDA y los jóvenes

Según ONUSIDA, una cifra estimada de 10,3 millones de personas de entre 15 y 24 años tienen VIH o SIDA, y la mitad de las 7.000 infecciones nuevas que tienen lugar diariamente corresponden a esa franja de edad. El 70 por ciento de los jóvenes con VIH/SIDA y el 90 por ciento de los niños que han quedado huérfanos a causa del SIDA (alrededor de 12 millones de niños) viven en el África subsahariana.

En muchas comunidades, los jóvenes carecen incluso de la información más elemental acerca del VIH: ignoran cómo se contagia y cómo evitar la infección. Al mismo tiempo, muchos de los que sí poseen esta información a menudo no la utilizan para protegerse.

Proyectos sobre SIDA mediante los medios de comunicación

Los medios de comunicación han demostrado ser particularmente efectivos a la hora de llevar información sanitaria a los jóvenes. Un estudio de un proyecto sobre SIDA efectuado con el apoyo de los medios de comunicación y llevado a cabo por Population Services International en el Zaire entre 1989 y 1991, llegó a la conclusión de que la exposición repetida a mensajes acerca del SIDA en la televisión, la radio, debates televisivos, videos musicales y revistas de historietas se encontraba asociada con una mayor cantidad de reportes de abstinencia y fidelidad, un aumento de 1.000 por ciento en la venta de preservativos, y una mayor conciencia de que las personas con VIH pueden no tener ningún síntoma observable del virus.

Los expertos también saben que conseguir la participación de los jóvenes en el diseño y la implementación de un proyecto es una forma clave de lograr que éste tenga éxito. Stella Babalola, funcionaria senior a cargo de la evaluación de proyectos en el Centro Universitario Johns Hopkins, afirma que “Para lograr el éxito de cualquier programa, es necesaria la participación de los destinatarios de ese programa en todas las etapas del proyecto, desde el diseño hasta la evaluación del mismo”.

En “Scenarios du Sahel”, los jóvenes participan en cada etapa del proceso, desde la elaboración de los guiones hasta la selección de las películas ganadoras, y aconsejan también a los directores durante la filmación. En Senegal, ésta es la primera vez que se da a los jóvenes la posibilidad de estar a cargo de elaborar mensajes que tienen como destinatario a sus iguales. Gabriel Diouf, que tiene 29 años de edad y ha venido trabajando como asesor de este proyecto desde 1997, afirma “Lo que tal vez sucede es que nuestros maestros o nuestros padres nos hablan acerca del SIDA, pero nadie nos escucha nunca a nosotros. En nuestra sociedad, el énfasis está puesto en escuchar a los mayores, pero necesitamos también de la sabiduría de los jóvenes. Queremos participar en nuestras propias estrategias de prevención”.

Este proyecto da una voz a los jóvenes de sociedades en las que generalmente no tienen ninguna, y un papel a jugar en la vida pública que a menudo les resulta difícil lograr en países con un alto nivel de desempleo juvenil.

Un joven director de cine senegalés, Hamet Fall Diagne, que realizó el film “Le Sida, c’est quoi?” (“El SIDA, ¿qué es?”) afirma: “Aprendí qué puedo hacer y qué quiero hacer gracias a Scenarios du Sahel. Aquí uno es útil y puede utilizar sus conocimientos”.

Olga Ouedraogo, una estudiante de 24 años de Burkina Faso, dijo, “El proyecto da poder a gente joven que nunca supo que tenía poder”. Olga ha escrito dos guiones que han ganado sendos premios: uno realizado por Idrissa Ouedraogo, oriundo de Burkina Faso, ganador de premios importantes en el Festival de Cannes por sus largometrajes, y otro que fue realizado por el director Cheick Oumar Sissoko, de Mali, ganador del premio a la mejor película en FESPACO, el festival cinematográfico panafricano.

Olga afirma que su objetivo era utilizar el humor para transmitir su mensaje. Y su fórmula dio resultado: Olga cuenta que una noche, al salir del trabajo, escuchó a los guardias de seguridad del edificio riéndose a carcajadas. “Vi a estos hombres, no exactamente conocidos por tener un gran sentido del humor, mirando televisión y riéndose en voz alta. Me acerqué entre las sombras y vi que lo que estaban mirando era mi película”.

La película es acerca de un hombre joven cuya novia le ha pedido que vaya a comprar preservativos. El joven va una tienda pero, avergonzado por la presencia de otros clientes, compra un paquete tras otro de galletas hasta que, finalmente, un hombre mayor entra a la tienda y le dice al encargado que tiene una nueva esposa y que ha venido a comprar una docena de preservativos. La última escena de la película muestra al joven corriendo de regreso a su casa, con las manos llenas de preservativos y galletas, justo a tiempo para ver a su novia que, alejándose en su ciclomotor, le grita enfadada “¡Ya es demasiado tarde!”

Olga dice que el haber escuchado las carcajadas de los “parcos y serios” guardias de seguridad mientras éstos miraban su película fue “la mejor recompensa que podría haber tenido”.

Las 13 películas que han sido realizadas en el marco del proyecto “Scenarios du Sahel” transmiten una variedad de mensajes acerca del VIH/SIDA: desde la necesidad de una conducta sexual más prudente a la necesidad de apoyar a la gente que tiene VIH y a sus familias. Las películas transmiten además muchos otros mensajes que son culturalmente aceptables. Uno de ellos reafirma el derecho de las mujeres de protegerse a ellas mismas mostrando al dueño de una tienda que afirma que se ha quedado sin preservativos porque otra mujer acaba de comprar el último que le quedaba.

Si bien se trata de mensajes directos, los guiones no son “brutalmente francos”, en las palabras de un joven guionista ganador. Los guiones reflejan el contexto local de sus jóvenes autores. Enger describe en cambio el furor que suscitó en Dakar la proyección de un film realizado en Costa de Marfil en el que una mujer le da preservativos a su hija. “Algunos de mis colegas piensan que una película como ésa podría tener un efecto negativo sobre todas las actividades de prevención del SIDA que tienen lugar en Senegal”, afirmó Enger.

“Scenarios du Sahel”: del guión a la película

Los concursos de “Scenarios du Sahel” que tuvieron lugar en 1997 y 2000 enfocaron sus esfuerzos para atraer participantes de Burkina Faso, Senegal y Mali, pero el concurso planeado para fines de 2002, “Scenarios from Africa”, incluirá a Cabo Verde, Guinea Bissau, Togo y Ghana, abarcando a los jóvenes de distintos lugares de África. El número de participantes disminuyó, desde 1997 a 2000, de 13.000 a 9.000 jóvenes, principalmente debido a que los organizadores concentraron sus esfuerzos en incluir mujeres adolescentes, jóvenes que habitaran en lugares rurales difíciles de alcanzar, y aquellos jóvenes que no estuvieran asistiendo a la escuela.

Si bien los participantes pueden escribir guiones que traten cualquier aspecto relacionado con el VIH/SIDA, las instrucciones para participar en el concurso incluyen una lista de temas sugeridos para así provocar su imaginación. Según Winskell, codirectora y cofundadora del proyecto, la elección del tema a tratar y el enfoque que los participantes utilizan para tratarlo pueden convertirse en indicadores muy útiles para medir el conocimiento y la actitud que los jóvenes tienen con respecto al VIH/SIDA. Winskell sostiene que los guiones son como ventanas a través de las cuales resulta posible observar el mundo de los jóvenes. Los guiones pueden servir asimismo para detectar en qué lugares es necesario ofrecer más información sobre el VIH/SIDA. Por ejemplo, los guiones que los jóvenes enviaron para participar en el concurso de 2000 permitieron darse cuenta de que no todos los participantes estaban al tanto del hecho de que una persona con VIH puede tener una apariencia del todo saludable. Los guiones mostraron además que muchos de los participantes asociaban al VIH/SIDA con personas extranjeras.

Como señalan los organizadores del proyecto “Guiones”, cada etapa del proceso lleva a los jóvenes a aprender más acerca del VIH/SIDA. Los participantes trabajan generalmente en grupos que a veces incluyen personas que no hablan francés y que les permiten discutir el tema del VIH/SIDA con sus iguales, a menudo por primera vez. El proyecto además insta a los jóvenes a que hablen con expertos para recabar información. Más del 50 por ciento de los jóvenes dijeron haber consultado a maestros, profesionales de la salud y personal de organizaciones no gubernamentales para obtener información acerca del VIH/SIDA.

Los jurados de cada país –compuestos por expertos en SIDA, jóvenes, gente que tiene VIH y directores de cine– proponen a 50 ganadores de su propio país. Un jurado internacional hace luego una selección partiendo de esas propuestas y elige a los 30 guiones que serán convertidos en películas.

La misma producción de las películas resulta ser una buena oportunidad para hablar sobre el SIDA. Hamet Fall Diagne cuenta cómo el equipo de filmación entero terminaba participando en el tema mientras rodaban su película. “El sonista interrumpía su trabajo cuando percibía que alguien había dicho algo incorrecto para corregirlo. Era como una sesión de entrenamiento”.

El cuidado con el que se producen las películas –desde la selección de guiones hasta la realización, conducida por directores galardonados– da como resultado productos de alta calidad con gran cantidad de información sobre el SIDA que son luego emitidos por televisión en los horarios de mayor audiencia. En palabras de Diagne: “Muchas películas sobre el SIDA sacrifican la calidad de la cinematografía, pero ese no es el caso en este proyecto, pues las películas transmiten un mensaje y son a la vez obras de arte”.

Las películas, traducidas a los idiomas wolof, bambara, moore y pulaar, como también al inglés, francés y portugués, se distribuyen sin cargo y han sido vistas por una enorme cantidad de personas. Han sido emitidas por canales de televisión nacionales en casi todos los países subsaharianos, como también por canales internacionales. La red TV5, con sede en París y cuya audiencia potencial es de 500 millones de personas, transmite las películas en el Día Mundial del SIDA. La red CFI, también con sede en París, ha emitido las películas a 41 países del África subsahariana. Además, la emisión de estas películas en momentos y horarios clave –durante el Mundial de Fútbol y la transmisión de telenovelas– ha contribuido a aumentar significativamente la cantidad de personas que constituyen su audiencia. Para alcanzar también a la gente que vive en zonas sin electricidad, los miembros de Cinomade, una organización francesa sin fines de lucro, han viajado de pueblo en pueblo llevando su propio generador portátil, proyectando las películas en una sábana colgada entre los árboles. Unidades de cine móvil, operadas por organizaciones como Plan International, han alcanzado también a una gran cantidad de personas que viven en zonas remotas.

Evaluación de las películas

Como parte de una evaluación que abarca a tres de las películas, se le pidió a 83 personas de Senegal que respondieran a las preguntas de un mismo cuestionario en cuatro momentos distintos durante un período de seis meses. Al finalizar la investigación, el 86 por ciento había visto por lo menos una de las películas, y todos coincidieron en afirmar que las películas los habían hecho pensar acerca del VIH. El 83 por ciento de los hombres que contestaron los cuestionarios dijo que había comprado preservativos luego de ver las películas; y el 63 por ciento de tanto hombres como mujeres dijo que había utilizado preservativos, o insistido en que su pareja los utilizara. El 97 por ciento dijo que había buscado obtener más información sobre el VIH/SIDA.

Las películas consiguieron también mejorar los conocimientos de su audiencia acerca del SIDA. Algunos hechos parecen haber causado un especial impacto sobre aquellas personas que vieron las películas. La primera vez que respondieron al cuestionario, sólo un 48 por ciento sabía que los mosquitos no transmiten el SIDA, mientras que en la última ronda de cuestionarios, un 62 por ciento contestó correctamente acerca de esta cuestión. En el cuestionario final, el 94 por ciento demostró saber que los preservativos son una buena manera de protegerse contra el VIH, un aumento de 16 puntos con respecto al primer cuestionario. Los resultados de los cuestionarios mostraron también un aumento en la compasión de los participantes hacia la gente que tiene VIH.

Quizás lo más importante es que la evaluación demostró que las películas lograron que la gente debata y hable más acerca del VIH/SIDA. Entre los que habían visto las películas, un 87 por ciento afirmó haber hablado acerca del VIH/SIDA con alguna otra persona, y el 42 por ciento de ese grupo dijo haber hablado acerca del tema con un maestro o con un profesional de la salud. Como afirma Enger: “Este es el mayor logro. De esto se trata, de hacer que la gente hable sobre el VIH/SIDA”.


Victoria Ebin es periodista independiente y consultora del PRB. Vive actualmente en la ciudad de Nueva York.


Referencias

  1. J. Convisser, The Zaire mass media project: A model AIDS Prevention Communications and motivation project, PSI Special Report 1 (Washington DC: Population Services International, 1992).
  2. ONUSIDA, Los niños y los jóvenes en el mundo con SIDA (Ginebra: ONUSIDA, agosto 2001).

Para ver las películas “La boutique” (“La tienda”), “Pour une fois” (“Sólo una vez”) y “Le guerrier” (“El guerrero”), visite www.jhuccp.org/ee/july22.stm.

Para leer más acerca del proyecto, tenga a bien visitar el sitio de Global Dialogues Trust: www.globaldialogues.org.

Para leer un informe de la UNDP, “Scenarios from the Sahel: Working in partnership to stop AIDS replication guide”, visite www.undp.org/hiv/publications/sahel/Table_of_Contents.htm.