(Agosto 2004) Combatir el consumo de drogas inyectables es una de las tareas de salud pública más difíciles a las que se enfrentan las autoridades chinas para restringir la propagación del VIH/SIDA. Por otra parte, la China tiene que lograr que los consumidores de drogas y otros grupos marginados participen en programas de pruebas de detección, asistencia psicológica y tratamiento para prevenir la generalización de la epidemia.

Diversos riesgos de contraer el VIH relativos al consumo de drogas inyectables

El uso de agujas contaminadas para inyectarse drogas es la forma más común de transmisión del VIH en China, donde esta práctica dio lugar a la mitad de los 62.000 casos de VIH reportados en 2002.1 Sin embargo, los casos reportados representan una pequeña porción del millón de personas que se calcula están infectadas por el VIH en este paí.2 Si bien las 31 provincias del país han reportado infecciones entre los consumidores de drogas,3 el problema es más frecuente en siete provincias: Yunnan, Xinjiang, Guangxi, Sichuan, Guizhou, Hunan y Jiangxi.

El consumo de drogas inyectables se aceleró después de que China comenzó a reformar su sistema económico en 1979, lo que abrió el país al comercio exterior, los viajes y las inversiones. La heroína y el opio entraron a China desde el "triángulo dorado" (el área fronteriza de cultivo de amapola de Birmania, Laos y Tailandia). El consumo de heroína se propagó ininterrumpidamente por las rutas de tráfico desde esta zona fronteriza a Xinjiang, en China occidental, y las prósperas provincias del este del país. En la actualidad, la Dirección de Seguridad Pública de China tiene registrados a más de un millón de consumidores de drogas inyectables, si bien según ciertas estimaciones el total real asciende a alrededor de 3 millones.4

Muchos consumidores de drogas elevan su riesgo de contraer el VIH y otras infecciones al participar en conductas peligrosas, como compartir agujas hipodérmicas. Para mantener su vicio algunos recurren al trabajo de prostitución, lo que sirve de conducto para que el VIH pase a la población que no consume drogas. En un establecimiento de observación en Xinjiang, el 84% de los consumidores de drogas inyectables tenían la infección del VIH. En la ciudad fronteriza de Ruili, en Yunnan, la provincia que reportó el primer caso de VIH entre consumidores de drogas en 1989, alrededor del 80% de dichos consumidores estaban infectados. Los índices de infección en otros establecimientos de observación en las provincias más afectadas oscilan entre un 12% y un 75%.5

Enfoques para reducir el daño

La naturaleza ilícita del consumo de drogas hace que este grupo socialmente marginado sea difícil de detectar y contactar con información educativa y otros servicios. Las actividades actuales para educar a consumidores de drogas inyectables sobre la transmisión del VIH tienen lugar en centros de desintoxicación operados por la Dirección de Seguridad Pública en varios establecimientos pilotos o entidades ONG internacionales. El gobierno espera ampliar el alcance de estos proyectos al 60% de los consumidores de drogas en un período de cinco años a través de 210 centros adicionales de divulgación.6

Las autoridades también esperan aplicar una serie de estrategias de "reducción del daño" orientadas, entre otros aspectos, a cambiar las actitudes y conductas arriesgadas. Algunas de estas estrategias son: proporcionar a los consumidores de drogas inyectables información sobre la transmisión del VIH, distribuir condones y ofrecer metadona como sustituto de la heroína y otros narcóticos en programas de tratamiento.

Terapia de sustitución con metadona

Actualmente hay en funcionamiento nueve clínicas de metadona en siete provincias del sur y oeste del país, que atienden aproximadamente a 1.800 consumidores de drogas. Generalmente, la metadona se proporciona de forma gratuita a través de establecimientos del gobierno o de una ONG. En un plazo de cinco años, el gobierno espera tener 190 clínicas operadas conjuntamente por la Dirección de Seguridad Pública, el Departamento de Salud, la Food and Drug Administration de EE.UU. y distintas ONG. Está previsto que las clínicas brinden tratamiento a más de 50.000 consumidores de drogas.7

Legalización de programas de intercambio de agujas

El ambiente político para la reducción del daño en China se ha liberalizado, lo que permite a las autoridades locales establecer programas de intercambio de agujas. La provincia de Yunnan ya legalizó este enfoque con una ley en marzo de 2004. Las otras seis provincias donde existe mayor prevalencia de la infección del VIH entre los consumidores de drogas establecerán programas similares en forma escalonada.

Estos programas de intercambio de agujas implicarán educar a los consumidores de drogas sobre la transmisión del VIH y sobre la importancia tanto de usar equipo limpio para inyectarse como de no compartir agujas. Se alentará a los consumidores a que compren equipo nuevo en las farmacias o bien a obtener agujas gratuitas o cupones para agujas en los centros de intercambio de agujas establecidos por las provincias.

La ley de Yunnan también requiere otra serie de medidas importantes. En primer lugar promueve la disponibilidad de condones en hoteles, residencias de estudiantes y establecimientos de diversión . La Oficina de Salud Pública tiene actualmente autoridad para multar a los hoteles y establecimientos de diversión si no ofrecen condones.8

La ley también exige que las personas y entidades, como clínicas y empresas, mantengan bajo confidencia la información que revela si una persona está infectada o no por el VIH.9 Hay otras disposiciones que se refieren a las responsabilidades de las autoridades para aplicar y hacer cumplir su contenido. La ley establece castigos (multas, entre otros) a las autoridades gubernamentales y de salud, así como a los médicos que no cumplan con las disposiciones sobre el SIDA, no mantengan la situación del VIH/SIDA bajo supervisión, rehús e n a tratar a pacientes con VIH o SIDA, revelen información personal de los pacientes o distribuyan medicamentos antirretrovirales sin previa aprobación.10

Superación de los obstáculos normativos

Para aplicar eficazmente los programas de reducción del daño se necesita la participación activa de las comunidades locales pertinentes, inclusive los alcaldes, el sistema judicial y las autoridades de seguridad pública, pero la aplicación de estos programas no es sencilla. Algunas autoridades se oponen a los enfoques de salud pública que parecen aprobar o apoyar la actividad ilegal, y creen que los programas de intercambio de agujas y de distribución de condones pueden contradecir los intentos de detener legalmente el tráfico y consumo de drogas.

Al dirigirse a una reunión de alto nivel sobre el VIH y el SIDA de la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2003, el viceministro ejecutivo de salud, Gao Qiang, puso de relieve el difícil equilibrio que el gobierno esperaba poder lograr al hacer cumplir las leyes del país y, simultáneamente, promover la prevención y el tratamiento del VIH.

"Mejoraremos las leyes y reglamentos e intensificaremos la actuación sobre conductas peligrosas", adelantó. "Se lanzarán campañas de concientización para educar al público y alentarle a participar en los esfuerzos de prevención y tratamiento del VIH/SIDA. Se prohibirán actividades ilegales tales como el tráfico y el consumo de drogas, la prostitución y la extracción y suministro ilegal de sangre, promoviendo al mismo tiempo una comunidad libre de drogas y sexualmente sana."11

Mientras tanto, las fuerzas de seguridad tienen la oportunidad de jugar un papel en los enfoques para reducir el daño, especialmente porque tienen contacto habitual con los consumidores de drogas inyectables mediante sus redes de centros de detención. En la actualidad, los consumidores de drogas detenidos por la Dirección de Seguridad Pública pueden derivarse a centros de desintoxicación por períodos de hasta seis meses o a campamentos de trabajo por hasta dos años para su reeducación.12 Los campamentos, que reciben poco o nada de financiamiento por el gobierno central o provincial, generan sus ingresos mediante multas impuestas a nuevos detenidos y lo que cobran diariamente por hospedaje y alimentación. También obtienen ingresos adicionales vendiendo en el mercado productos elaborados por los presos.

La dependencia de los campamentos en los presos para generar ingresos operativos presenta dificultades para los programas de metadona y educación sobre el VIH/SIDA. Quienes operan los campamentos tienen poco incentivo para suspender el trabajo con el objeto de proporcionar educación y capacitación sobre el VIH, o comprar metadona para los reclusos. Sin embargo, con mayor compromiso gubernamental, inclusive el financiamiento, y programas de educación y consumo de metadona en los centros, se puede mejorar la labor del sistema de detención y su eficacia para tratar a las personas con VIH y SIDA.

Nuevos recursos en un futuro cercano

Los programas chinos para los consumidores de drogas inyectables también recibirán un impulso mediante financiamiento externo. China ha obtenido la aprobación de EE.UU. $24 millones del Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria para un período de dos años, como parte de una propuesta quinquenal de EE.UU. $63 millones para hacer frente al VIH/SIDA entre los consumidores de drogas inyectables y las trabajadoras sexuales en siete provincias. El dinero es para reducir la propagación del VIH/SIDA mediante una serie de actividades y servicios gratuitos, inclusive la educación preventiva, las pruebas voluntarias de detección del VIH, el uso de condones, la distribución de medicamentos antirretrovirales, el tratamiento para las infecciones oportunistas, la terapia de mantenimiento con metadona y los programas de intercambio de agujas. Una meta clave en los dos primeros años del proyecto es hacer pruebas de detección de la infección a 400.000 personas, e iniciar el tratamiento antirretroviral para entre 15.000 y 25.000 personas. Otra meta es ofrecer tratamiento a entre 45.000 y 50.000 personas para el quinto año del proyecto.

Alrededor del 5% del financiamiento será destinado a las personas que viven con el VIH/SIDA y los grupos que ellos organizan. El 15% irá a ONG y a organizaciones comunitarias que no están ligadas al gobierno.13

Signos alentadores y desafíos de cara al futuro

El éxito de la China para prevenir una epidemia generalizada del VIH/SIDA depende de su capacidad para hacer pruebas de detección, proporcionar asistencia psicológica y brindar tratamiento a los consumidores de drogas inyectables y los miembros de otros grupos de poblaciones marginadas. A este respecto ha habido varios avances alentadores. Las autoridades del país han movilizado a la burocracia, buscado nuevos recursos y alentado la promulgación de nuevas leyes y políticas para mejorar el contexto de la prevención y el tratamiento del VIH/SIDA.

Pero todavía existen dificultades considerables. Si bien la nueva normativa nacional y las leyes locales tienen por objeto hacer que los funcionarios del gobierno se responsabilicen de aplicar los programas del VIH/SIDA, el nivel de apoyo que se espera obtener de los funcionarios de seguridad pública sigue siendo dudoso. Para que los programas del VIH/SIDA tengan éxito, será esencial hacer frente a la tensión que existe entre la necesidad de combatir actividades ilegales, como el consumo de drogas, y las estrategias de reducción del daño propuestas.


Drew Thompson es un investigador asociado de la Cátedra Freeman de Estudios Chinos en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales ( Center for Strategic and International Studies, (CSIS) en Washington, DC. Thompson ha recorrido China ampliamente y sabe hablar, leer y escribir en chino mandarín.


Referencias

  1. Ministerio de Salud de China y Grupo Temático de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA en China, "Joint Assessment Report on HIV/AIDS Prevention and Control in China: June 17, 2003", consultado en Internet en www.youandaids.org/unfiles/joint_assessment_exec_
    summary_china.doc, el 3 de agosto de 2004.
  2. Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA), Informe sobre la Epidemia Mundial de SIDA 2004 (Ginebra: ONUSIDA, 2004).
  3. Ministerio de Salud de China y Grupo Temático de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA en China, "Joint Assessment Report on HIV/AIDS Prevention and Control in China: December 1, 2003", consultado en Internet en www.unaids.org/en/in+focus/topic+areas/prevention.asp, el 3 de agosto de 2004.
  4. Mecanismo de Coordinación de China, "Reducing HIV transmission among and from vulnerable groups and alleviating its impact in seven provinces in China", Ronda 4 de la propuesta sobre el VIH/SIDA ante el Fondo Mundial contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria, consultado en Internet en www.theglobalfund.org/search/
    portfolio.aspx?countryID=CHN#HIV/AIDS, el 3 de agosto de 2004. Ver también "Social Vulnerability of Injection Drug Users to HIV/AIDS in China: Determinants and Responses", por Kaveh Koshnood y Stephanie Weber, en The Yale-China Health Journal 2 (Otoño de 2003): 39.
  5. Grupo Temático de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA en China, "HIV/AIDS: China's Titanic Peril—2001 Update of the AIDS Situation and Needs Assessment Report" (Ginebra: ONUSIDA, 2002): 16.
  6. Mecanismo de Coordinación de China, Ronda 4 de la propuesta sobre el VIH/SIDA.
  7. Mecanismo de Coordinación de China, Ronda 4 de la propuesta sobre el VIH/SIDA.
  8. Orden del Gobierno Popular de la Provincia de Yunnan No. 121, Yunnan Sheng Aizibing Fangzhi Banfa ("Responsive Measures for HIV/AIDS Prevention in Yunnan Province"), artículos 12, 13 y 24, consultado en Internet en www.yn.xinhuanet.com/ylfzh/fagui/2004/021001.htm, el 3 de agosto de 2004.
  9. Orden del Gobierno Popular de la Provincia de Yunnan No. 121, artículo 21.
  10. Orden del Gobierno Popular de la Provincia de Yunnan No. 121, artículos 22 y 23.
  11. Gao Qiang, Viceministro Ejecutivo de Salud, discurso en la reunión de alto nivel sobre el VIH/SIDA ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, 22 de septiembre de 2003, consultado en Internet en http://un.fmprc.gov.cn/eng/56493.html, el 3 de agosto de 2004.
  12. Oficina de Información del Consejo de Estado de la República Popular China, "Narcotics Control in China" (Beijing: junio 2000), consultado en Internet en www.china.org.cn/e-white/1/index.htm, el 3 de agosto de 2004. En la actualidad China tiene un total de 746 centros de rehabilitación obligatoria y 168 centros de tratamiento y reeducación mediante el trabajo.
  13. Mecanismo de Coordinación de China, Ronda 4 de la propuesta sobre el VIH/SIDA: 87.

Información adicional

Existen varios artículos de PRB escritos por Drew Thompson:

La creciente epidemia del SIDA en la China afecta cada vez más a las mujeres (julio 2004)

La China encuentra dificultades para contener la crisis del VIH/SIDA (mayo 2004)

Los esfuerzos contra el SIDA en la parte central de China se concentran en los ex donantes de plasma (mayo 2004)