(Agosto 2008) La fecundidad ha descendido marcadamente en todo el mundo en desarrollo y en América Latina la tasa global de fecundidad (TGF) se ha reducido en un 50 por ciento en las últimas tres décadas, de 5,0 nacimientos por mujer en 1970 a sólo 2,5 hoy día1. Los proveedores de servicios han tenido mucho éxito en el ámbito de la planificación familiar y la salud reproductiva (PF/SR) en América Latina, con especial énfasis en el aumento de las tasas de uso de anticonceptivos que llegaron al 64,5 por ciento entre mujeres con vida sexual activa en 20072. Como resultado de estos éxitos, las organizaciones de salud y desarrollo internacionales han reenfocado su atención en otras regiones que todavía no han conseguido mostrar mejoras parecidas en relación a la salud reproductiva.

Sin embargo, los éxitos en América Latina enmascaran la realidad: existen grandes diferencias según la región. En países como Bolivia, Guatemala y Haití, las TGF, una medida del promedio de hijo/as que una mujer tiene durante su vida, todavía llegan a 4,0 o más3. Además, en estos países, entre el 22 y 32 por ciento de las mujeres que no quieren tener otro hijo/a o quieren espaciar sus nacimientos todavía no tienen acceso a servicios de planificación familiar4. Dentro de aquellos países que han tenido descensos notables en fecundidad, hay grupos de la población y áreas regionales que se caracterizan por tener altos niveles de fecundidad y una falta de acceso a los servicios de PF/SR. Las personas que viven en las comunidades más pobres y lejanas son las que tienen el acceso más limitado a los servicios de salud reproductiva básicos – las que viven en las fronteras de selvas tropicales de tierra baja como en el Amazonas y los indígenas que viven mucho más allá de las fronteras selváticas.

Un análisis de los autores de datos regionales y provinciales de las Encuestas Demográficas y de Salud (EDS) muestra que la alta fecundidad continúa en las regiones amazónicas de varios países como Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador y Perú (ver el Cuadro 1). Las tasas globales de fecundidad son, en la mayoría de los casos, considerablemente más altas que las tasas nacionales: en Ecuador, la fecundidad es más alta en el Amazonas que en cualquier otra región del país. Estos promedios esconden el hecho de que la fecundidad es más alta en las zonas rurales del Amazonas: las EDS casi no muestran datos de estas zonas. Los datos de las EDS para la zona norte del Brasil, por ejemplo, sólo incluye 14 observaciones rurales. Los resultados de la EDS de provincias rurales en el Amazonas colombiano no ofrecen ningún dato. Y las encuestas de fecundidad en el Ecuador no ofrecen datos desagregados para las zonas rurales del Amazonas.


Cuadro 1
Tasas globales de fecundidad (TGF) para zonas seleccionadas del Amazonas latinoamericano

País/año Provincias/regiones en zonas de tierras bajas TGF
Bolivia, 2003 Nacional 3,8
Provincias de Beni/Pando 4,2
Brasil, 1996 Nacional 2,5
Región norte 2,7
Región centro-occidental 2,3
Colombia, 2005 Nacional 2,4
Provincia del Amazonas 2,8
Provincia Vaupes 3,4
Provincia Guania 2,9
Ecuador, 2004 Nacional 3,3
Región del Amazonas 4,2
Perú, 2004–06 Nacional 2,4
Región del Amazonas 3,4

Nota: La tasa global de fecundidad (TGF) mide el número total de nacimientos que una mujer tiene durante su vida según las tasas de nacimientos actuales.
Fuentes: Las TGF de Bolivia, Brasil, Colombia y Perú se obtuvieron de los informes de las Encuestas Demográficas y de Salud (EDS). Las TGF de Ecuador se obtuvieron del informe de la ENDEMAIN — una encuesta similar a las EDS que MEASURE y CEPAR llevan a cabo periódicamente.


Los datos sobre las tasas de prevalencia de anticonceptivos modernos para estas mismas regiones también muestran bajas tasas de uso (ver el Cuadro 2). Los casi inexistentes datos rurales sugieren que las tasas de prevalencia anticonceptiva (TPA) entre mujeres con vida sexual activa y en edades reproductivas comprenden un 50 por ciento para la mayoría del Amazonas.



Las poblaciones indígenas en las tierras bajas de América Latina tienden a recibir pocos servicios por parte de los proveedores de salud por muchas razones, inclusive las barreras culturales, el idioma y la accesibilidad. Los estudios disponibles sobre estas poblaciones indígenas indican que sus TGF se encuentran entre 7,0 y 8,05. Algunos investigadores han comentado que las tasas de fecundidad entre las mujeres indígenas siguen siendo altas porque desean tener familias grandes. Sin embargo, los datos de encuestas entre mujeres indígenas en el Amazonas ecuatoriano contradicen este argumento e indican que aproximadamente el 50 por ciento no quiere tener otro hijo/a. Aun así, el 98 por ciento de estas mujeres no usaba un método anticonceptivo moderno6. Aun cuando haya quienes digan que las poblaciones son demasiado pequeñas para merecer atención por parte de las organizaciones dedicadas al desarrollo, las consecuencias sociales y medio ambientales de este crecimiento son de gran interés en la comunidad dedicada al medio ambiente.

Conservación, población y los indígenas

Las selvas tropicales latinoamericanas, inclusive la Cuenca del Amazonas, contienen la concentración más grande de biodiversidad y juegan un papel esencial en el cambio climático. Más de dos décadas de esfuerzos de conservación han intentado reducir las tasas de deforestación en las selvas tropicales de América Latina. A pesar de estos esfuerzos, las tasas de deforestación estimadas para el Amazonas del año 2002 al 2004 casi llegaron a sus niveles más altos desde que se empezaron a vigilar en 1988, con un promedio de 2,5 millones de hectáreas anuales7. Después de tres años de mejoras, informes recientes sobre deforestación en los últimos meses de 2007 y los primeros de 2008 muestran los niveles más altos registrados para la estación húmeda8. Las causas de esta deforestación incluyen problemas de fondo como los precios de las cosechas, las políticas sobre el uso de la tierra y selva que promueven la tala, y los organismos débiles encargados de hacer cumplir las leyes al nivel nacional e internacional. Estos problemas guían las actividades humanas a nivel local tales como la extensión agricultural, la extracción de madera, y el crecimiento de la infraestructura que resulta directamente en una pérdida de bosque/selva9.

Como respuesta, los conservacionistas están buscando nuevas estrategias y asociaciones para proteger lo que queda de selva tropical. Las tierras indígenas actualmente comprenden la categoría más grande de zona protegida en el Amazonas, y un 20 por ciento del Amazonas se encuentra bajo los derechos permanentes de los indígenas. Las tierras indígenas se consideran como una barrera crítica a una futura deforestación10. Muchos de los grupos dedicados a la conservación trabajan hoy día con grupos indígenas, y los organismos internacionales de desarrollo están empezando a financiar proyectos de conservación que trabajan con grupos indígenas. La mejora del bienestar de los indígenas es clave para los objetivos de conservación de estos programas. Por tanto, las comunidades indígenas y las organizaciones dedicadas a la conservación deben evaluar conjuntamente cómo los cambios demográficos afectarán la salud y el sustento de los hogares indígenas y los ecosistemas donde viven.

A menudo los nexos directos entre fecundidad y deforestación se creen obvios (por ejemplo, más gente conlleva a tener granjas más grandes y por tanto a más deforestación). Sin embargo, la realidad es que la relación entre una fecundidad alta y el uso de la tierra no es tan obvia como ha sido establecida previamente. La investigación sobre las causas de la deforestación tropical ha mostrado que el crecimiento de la población es uno de los problemas de fondo que contribuye a la deforestación, aunque este crecimiento a menudo se debe a la migración y a nuevos colonizadores y no a las altas tasas de fecundidad11. Un nexo más claro es la relación cíclica entre la fecundidad y la pobreza. La alta fecundidad y la falta de salud materno-infantil son tanto síntomas de pobreza y como contribuyentes a la misma y por tanto afectan la forma en la que la gente utiliza, protege o sobre utiliza recursos.

Los cambios en el sustento de los indígenas son ya evidentes en los hogares, donde el aumento de empleo mejor remunerado, la agricultura de mercado y la migración a las ciudades han empezado a reemplazar el sustento tradicional de agricultura de sustento, caza, pesca y recolección de productos forestales. Sin embargo, no se entiende tan bien cómo los cambios demográficos pueden afectar a los grupos de manejo comunitario que tradicionalmente han controlado las tierras agrícolas, los ríos y los bosques. Estos grupos de manejo comunitario, por ejemplo, a menudo deciden quienes pueden cazar, cuando pueden cazar y lo que pueden cazar en tierras indígenas. Ahora estos grupos deben hacer frente a los retos adicionales que vienen por mayor presión externa de las poblaciones que crecen alrededor de las tierras indígenas así como de presiones internas de sus propias poblaciones crecientes12.

El papel de las organizaciones dedicadas a la conservación

Durante los últimos años, varias organizaciones dedicadas a la conservación han llevado a cabo programas piloto que tratan los complejos nexos entre la salud reproductiva, la pobreza y la conservación. Estos proyectos han adoptado un planteamiento integrado al desarrollo comunitario que se ha denominado el enfoque Población, Salud y Medio Ambiente (PSMA, o PHE por sus siglas en inglés). Los principios básicos de este enfoque son, primero, que en muchas zonas remotas, las organizaciones dedicadas a la conservación son las únicas que ofrecen ayuda para el desarrollo a las comunidades; y, segundo, que ofrecer tanto a hombres como mujeres servicios de salud y la oportunidad de planificar sus familias beneficia tanto el bienestar de los hogares como la sustentabilidad a largo plazo de los bosques o selvas, de la pesca y de la caza, recursos que ellos manejan.

El Programa PSMA del Population Reference Bureau ha sido instrumental en desarrollar el enfoque PSMA al ofrecer información a las organizaciones dedicadas a la conservación en cuanto a los nexos entre población, salud y medio ambiente, aumentando la capacidad de individuos y organizaciones para trabajar en estos temas y animando a que las organizaciones creen redes profesionales para compartir las lecciones aprendidas y las experiencias sobre la PSMA.

Sin embargo, este enfoque ha sido principalmente llevado a cabo en el África y Asia debido a la gran necesidad de servicios de PF/SR en estas regiones y, en parte, debido a la percepción de que la mayoría de países latinoamericanos ya no necesitan apoyo internacional para recibir servicios de PF/SR13. Además, la mayoría de ministerios de salud latinoamericanos acaban de empezar a desarrollar su capacidad para conseguir y manejar las cadenas de oferta de anticonceptivos y todavía no han enfocado la distribución de servicios en zonas alejadas14. Por tanto, a pesar de que existen en América Latina zonas de alta prioridad para su conservación con una gran necesidad de servicios de planificación familiar, casi no hay indicios de que la próxima generación de proyectos de PSMA vayan a tener un enfoque en la necesidad de anticonceptivos de las poblaciones remotas en América Latina.

A pesar de ello, la gente en las tierras bajas de América Latina muestran interés y necesidad de servicios de PF/SR y las organizaciones dedicadas a la conservación de recursos están entre las pocas que están creando relaciones con los grupos indígenas. Por tanto existe la gran oportunidad de poder colaborar entre proveedores de salud y conservacionistas para mejorar el bienestar de los indígenas, un grupo normalmente poco representado como benefactores del desarrollo en las Américas. La comunidad PSMA tendrá que responder a esta oportunidad con creatividad y compromiso, además de la identificación de nuevas zonas prioritarias, nuevos colaboradores y nuevas fuentes de financiamiento.


Jason Bremner es el director del programa para Población, Salud y Medio Ambiente en el Population Reference Bureau. Audrey Dorélien fue una becada Bixby en 2008 en el PRB.


Referencias

  1. Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas, World Population Prospects: The 2006 Revision (Nueva York: Naciones Unidas, 2007).
  2. Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas, World Contraceptive Use 2007 (Nueva York: Naciones Unidas, 2007).
  3. Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas, World Population Prospects: The 2006 Revision.
  4. Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas, World Contraceptive Use 2007.
  5. Kendra McSweeney y Shanha Arps, "A Demographic Turnaround—The Rapid Growth of Indigenous Populations in Lowland Latin America," Latin American Research Review 40, no. 1 (2005): 3-29.
  6. Jason Bremner et al. "Fertility Beyond the Frontier: Indigenous Women, Fertility, and Reproductive Practices in the Ecuadorian Amazon," Population Environment (a publicarse en breve).
  7. Instituto Nacional de Pesquisas Espaciais, Annual Estimates of Deforestation 1988-2007, visto en línea en www.inpe.br, el 5 de junio, 2008.
  8. Alexei Barrionuevo, "Brazil Rainforest Analysis Sets Off Political Debate," The New York Times, 25 mayo, 2008.
  9. Helmut J. Geist y Eric Lambin, "Underlying Driving Forces of Tropical Deforestation," Bioscience 52, no. 2 (2002): 143-50.
  10. Daniel Nepstad et al., "Inhibition of Amazon Deforestation and Fire by Parks and Indigenous Lands," Conservation Biology 20, no. 1 (2005): 65-73.
  11. Geist and Lambin, "Underlying Driving Forces of Tropical Deforestation."
  12. Jason Bremner y Flora Lu, "Common Property Among Indigenous Peoples of the Ecuadorian Amazon," Conservation and Society 4, no. 4 (2006): 499-521.
  13. John Pielmeier et al., Assessment of USAID's Population and Environment Projects and Programming Options (Washington, DC: United States Agency for International Development, 2007).
  14. Thais Aguilar, Conservar la disponibilidad de anticonceptivos en América Latina en una época de retiro progresivo del apoyo de los donantes (Washington, DC: Population Reference Bureau, 2006)