(Mayo 2009) La época cuando se hablaba de los países en desarrollo principalmente en términos rurales es algo que queda en el pasado. Un panorama general de la demografía actual revela la existencia de una multitud de ciudades y pueblos grandes.

Para el año 2030, según proyecciones de la División de población de las Naciones Unidas, habrá más gente que vivirá en áreas urbanas que rurales; para el año 2050, dos tercios de la población será probablemente urbana1. Se espera que la población mundial en su conjunto aumente en 2.500 millones de personas entre 2007 y 2050, y serán las ciudades y pueblos grandes de los países en desarrollo los que absorberán casi toda esta población adicional.

Esta transformación demográfica tendrá importantes consecuencias para la salud. Para poderlas entender, es importante poner de lado ideas falsas que han prevenido valorar en su totalidad las necesidades en cuanto a salud de las poblaciones urbanas. La necesidad más urgente es reconocer la diversidad social y económica que existe en las poblaciones urbanas, como los grandes grupos de gente pobre cuyo ambiente de salud no es muy distinto al de la gente de zonas rurales. Como promedio, y en relación a aquellos que viven en zonas rurales, la gente que vive en zonas urbanas disfruta de alguna ventaja en cuanto a la salud; Sin embargo, considerar solo los promedios no puede ser la base de las políticas de salud en un mundo cada vez más urbano. Desagregar la información es esencial si se van a formar políticas adecuadas y a enfocar en programas de salud para aquellos que más los necesitan.

El lado de la oferta en el sistema de salud urbano es tan diverso como su población. La presencia del sector privado es mucho más importante en las ciudades que en las zonas rurales, y por tanto los servicios de salud están relacionados con su costo. Incluso en ciudades de tamaño medio, la gente puede encontrar una selección completa de proveedores que responden a varias especialidades en el campo de la salud, desde curanderos tradicionales y vendedores de medicinas en los mercados callejeros hasta cirujanos altamente capacitados. Además de las diferencias en los aspectos socioeconómicos y de oferta que existen en cualquier ciudad, existen diferencias importantes entre ciudades que merecen atención. Una gran parte de los estudios sobre demografía y salud se ha concentrado en las ciudades más grandes en los países en desarrollo, dando la impresión de que la mayoría de los residentes se encuentra en este tipo de grandes aglomeraciones. De hecho son las pequeñas ciudades y los pueblos grandes los que acomodan a la gran mayoría de residentes urbanos en los países en desarrollo2. Una serie de estudios sugieren que las tasas de pobreza en estos enclaves más pequeños a menudo exceden las tasas de las grandes ciudades, y en muchos países los habitantes de las pequeñas ciudades viven sin fuentes de agua potable adecuadas y una situación higiénica mínimamente aceptable3. La escasez de personal de salud y de servicios en zonas rurales está recibiendo atención en documentos más recientes, pero escaseces parecidas también afectan las ciudades pequeñas y los pueblos grandes4. A medida que los países en desarrollo se involucran en reformas del sector salud y continúan descentralizando sus sistemas políticos y de salud, habrá que hacer concesiones en cuanto a los recursos y capacidades más débiles que existen en estas zonas urbanas.


Mark R. Montgomery es profesor en el departamento de economía en la Universidad de Stony Brook y colaborador del Programa de pobreza, género y juventud del Population Council.


Referencias

  1. Naciones Unidas, World Urbanization Prospects: The 2007 Revision (Nueva York: División de población de las Naciones Unidas, 2008).
  2. Naciones Unidas, World Urbanization Prospects: The 2007 Revision; y Mark R. Montgomery, "The Urban Transformation of the Developing World," Science 319, no. 5864 (2008): 761-64.
  3. Panel on Urban Population Dynamics, Cities Transformed: Demographic Change and its Implications in the Developing World, ed. Mark R. Montgomery et al. (Washington, DC: National Academies Press, 2003).
  4. Gilles Dussault y Maria Christina Franceschini, "Not Enough There, Too Many Here: Understanding Geographic Imbalances in the Distribution of the Health Workforce," Human Resources for Health 4, no. 12 (2006): 1-16. Esta revisión enfatiza el desequilibrio urbano-rural en relación al personal de salud, pero no distingue entre tipos de zonas urbanas.