(Octubre 2009) La anticoncepción es una "buena inversión" para el desarrollo. La planificación familiar salva vidas al ayudar a las personas a decidir cuándo tener hijos; evita tanto los embarazos no planificados como las muertes maternas e infantiles y también los abortos. La planificación familiar también le ahorra recursos al sector público; por cada EE.UU. $1 que el gobierno gasta en proveer servicios de planificación familiar, se pueden ahorrar entre EE.UU. $2 y $6 en la provisión de otros servicios como los de salud básica y educación para menos niños, servicios de salud materna y mejoras en la provisión de agua y saneamiento.

La mitad de las mujeres casadas en el mundo ahora usan un método anticonceptivo moderno, pero a nivel mundial todavía hay 200 millones de mujeres con una "necesidad insatisfecha" — les gustaría no tener más hijos o retrasar el próximo embarazo por lo menos dos años, pero no están utilizando un método anticonceptivo efectivo. La necesidad insatisfecha crece con la falta de información, el miedo a la crítica social o por la oposición del esposo y por preocupaciones en cuanto a los efectos secundarios o de salud. Se puede reducir la necesidad insatisfecha al incrementar el acceso a métodos que actualmente no se utilizan mucho y al asegurarles a los clientes que existe una variedad de métodos modernos disponibles para satisfacer sus diferentes necesidades. La necesidad insatisfecha también se está estudiando por medio de la investigación de anticonceptivos cuyo objetivo es mejorar su costo y facilidad de uso así como ofrecerles a los usuarios opciones que puedan controlar mejor. Este informe de políticas resalta cinco anticonceptivos "futura generación", cada uno de los cuales ofrece una o más ventajas sobre métodos parecidos ya existentes:  

  • Sino-Implante (II): Un implante de mucho más bajo costo.
  • Depo-SubQ Provera 104: Para un mayor acceso y control por el usuario.
  • NES-EE: Un anillo vaginal de largo uso.
  • El diafragma SILCS: Un tamaño único para la mayoría.
  • Método de días fijos con avisos por teléfono móvil.

Estas innovaciones son las que se espera entren en los mercados durante los próximos cinco años y pueden ayudar a los programas de los países a hacer que la anticoncepción sea más accesible y atractiva a las mujeres y a las parejas.


Karin Ringheim es consejera de políticas de alto nivel y James Gribble es vice presidente de Programas internacionales en el PRB.