(Octubre 2009) La planificación familiar es una de las intervenciones en salud más costo-efectivas en el mundo en desarrollo. Durante muchas décadas, los datos nos han mostrado que a cambio de una inversión modesta, la planificación familiar salva vidas y mejora la salud materna e infantil. A pesar de que parece intuitivo que invertir en planificación familiar también podría sacar a las familias de un estado de pobreza al ayudar a que las mujeres pobres tengan menos hijos, han habido relativamente pocos estudios que hayan ilustrado esta relación. Ahora, un nuevo estudio sobre Bangladesh ofrece evidencia en cuanto a que la inversión a largo plazo en un programa integrado de planificación familiar y salud materno-infantil (PFSMI) contribuye a una mejora en la seguridad financiera de las familias, hogares y comunidades por medio de ingresos más altos, una mayor acumulación de bienes y niveles de educación avanzados. La evidencia indica que los servicios de planificación familiar y de salud materno-infantil reducen la pobreza, la primera meta de los Objetivos de desarrollo del Milenio.

¿Cómo se distingue el programa de PFSMI?

Las familias que viven en la zona del programa de PFSMI tienen mejor salud y bienestar que aquellas de la zona comparativa. Por ejemplo, una mujer de 37 años y sus hijos en la zona del programa tienen mejor salud y están mejor en general que una familia parecida en la zona comparativa:

  • La mujer tiene un hijo menos (una reducción en la fecundidad del 15%).
  • El intervalo entre su segundo y tercer partos fue nueve meses más largo.
  • Ella pesa 1,7 kilos más (casi 4 libras).
  • Su índice de masa corporal no es solo más alto sino que también rebasa el nivel de 17,5 kg/m2 — que se cree está relacionado con una reducción importante en el riesgo de muerte por desnutrición.
  • Las hijas tienen un índice de masa corporal más alto.
  • Es más probable que la familia obtenga agua de una fuente en la casa.
  • La familia tiene más bienes y una casa de más valor.
  • Los niños tienden a recibir las vacunas contra la DPT, polio y sarampión.

James Gribble es vice presidente de Programas internacionales en el PRB. Maj-Lis Voss es directora en el grupo NorthSouth.