(Noviembre de 2010) En El Salvador, las mujeres en edad de procrear tienen menos hijos y aprovechan más la planificación familiar, debido a un reciente incremento en el uso de anticonceptivos inyectables. Una encuesta de planificación familiar realizada en 2008 por el Ministerio de Salud de El Salvador mostró que la fertilidad se redujo en un 60% en los últimos 30 años: de 6,3 nacimientos por mujer durante toda su vida, a mediados de los años 70, a 2,5 en el período de 2003 a 20081.

Mayor fertilidad en áreas rurales entre las personas con un menor nivel educativo

Las mujeres que viven en áreas rurales tienen alrededor de un hijo más que aquellas que viven en áreas urbanas: 3,0 en comparación con 2,1. Sin embargo, la brecha de fertilidad entre las zonas rurales y las urbanas se ha estrechado. En una encuesta de 1998, las mujeres de áreas rurales informaron tener, en promedio, casi dos hijos más que las mujeres de áreas urbanas.

La diferencia de fertilidad entre mujeres ricas y pobres también se ha reducido, aunque sigue siendo grande. Las mujeres pertenecientes a la quinta parte de los hogares que corresponde al sector más pudiente, registró un 1,6 como cantidad promedio de hijos, menos de la mitad de lo registrado entre las mujeres de la quinta parte de los hogares que corresponde al sector más pobre (3,7). Sin embargo, apenas cinco años antes, una encuesta informó que la diferencia entre la fertilidad promedio de las mujeres más ricas y las más pobres resultó mucho más amplia: 1,6 hijos contra 5,0 hijos.

Se documentaron diferencias similares entre mujeres con los más altos y más bajos niveles de educación. Las mujeres sin educación formal tuvieron más del doble de la cantidad de niños que aquellas con 10 años o más de educación (1,8), o que aquellas pertenecientes al quintil más pudiente (1,6). Pero nuevamente, la brecha es menor de lo que era incluso cinco años antes.

Gran dependencia de la esterilización femenina

Gran parte de esta reducción de la fertilidad a largo plazo es producto del importante incremento del uso de métodos anticonceptivos. El porcentaje de mujeres en edad de concebir que usan métodos anticonceptivos aumentó de un 47% en 1988 a un 73% en 2008, siendo la esterilización femenina el método que más se ha extendido.

En los últimos años de la década de los 70, un gran número de mujeres salvadoreñas comenzaron a realizarse ligaduras de trompas. El porcentaje de mujeres en edad de concebir que fueron esterilizadas aumentó de apenas un 10% en 1975 a un 31% en 1985. Este porcentaje se ha mantenido cerca de ese nivel durante los últimos 23 años. El Salvador tiene una de las más altas tasas de esterilización en América Latina y el Caribe, superada únicamente por Brasil, República Dominicana y Puerto Rico2. Solamente unos pocos países asiáticos, especialmente India y China, tienen tasas de esterilización femenina por encima de este nivel. En los Estados Unidos han sido esterilizadas alrededor del 21% de las mujeres en edad de procrear.

La confianza en la esterilización por parte de las mujeres jóvenes es notable en El Salvador: casi un cuarto de las mujeres menores de 30 años fueron esterilizadas en 2004. La investigación muestra que las mujeres con frecuencia se arrepienten de haberse sometido a la esterilización siendo tan jóvenes y muchas buscan operarse nuevamente para revertirlo3. Las mujeres esterilizadas de una comunidad rural de El Salvador que fueron entrevistadas en 2005 dijeron que habían optado por el procedimiento porque podían acceder a este con facilidad y porque temían los efectos secundarios y los errores que se podían producir con el uso de otros métodos anticonceptivos. La esterilización fue ofrecida a las mujeres cerca del momento del parto, cuando estaban en el hospital o asistían a clínicas para recibir atención prenatal y posnatal, y tuvo una inmediata aceptación.

En un estudio de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos se descubrió que la esterilización no es tan infalible como se pensaba y que los embarazos de mujeres esterilizadas, aunque son poco frecuentes, son más comunes entre mujeres menores de 30 años y tienen un mayor riesgo de complicación4. El dispositivo intrauterino de cobre (DIU) tiene una tasa de fracaso menor que la ligadura de trompas, lo que sugiere que las mujeres jóvenes pueden protegerse de un embarazo no deseado mediante un método temporal, para descartar situaciones de arrepentimiento u otra operación para revertir la primera, que muchas veces no es satisfactoria.


Uso de métodos anticonceptivos en El Salvador de 1975 a 2008

Fuente: Ministerio de Salud El Salvador et al., Encuesta Nacional de Salud Familiar: FESAL-2008 (2009), consultado en www.fesal.org.sv, el 5 de octubre de 2010.


Incremento del uso de hormonas inyectables

La encuesta de planificación familiar de 2008 documentó que la esterilización femenina es aún el método de anticoncepción más común de El Salvador, pero también mostró un uso creciente de métodos temporales, en especial las hormonas inyectables que las mujeres deben recibir cada 12 semanas. El porcentaje de mujeres que usa inyectables aumentó de menos del 2% de usuarios en 1988 al 31% en 2008 (ver gráfico). Otros métodos modernos tales como los anticonceptivos orales, el condón y los DIU atraen a una cantidad mucho menor de mujeres.

La sorprendente reducción de la fertilidad en El Salvador fue ocasionada inicialmente por la esterilización femenina. La encuesta más reciente muestra no solo una reducción de las diferencias entre ricos y pobres, sectores urbanos y rurales, sino también una aceptación mucho mayor de los métodos anticonceptivos temporales.


Mary Mederios Kent es escritora sénior de demografía del Population Reference Bureau.


Referencias

  1. Ministerio de Salud El Salvador et al., Encuesta Nacional de Salud Familiar: FESAL-2008 (2009), consultado en www.fesal.org.sv, el 5 de octubre de 2010.
  2. Donna Clifton, Toshiko Kaneda, y Lori Ashford, Family Planning Worldwide: 2008 Data Sheet (Washington, DC: Population Reference Bureau, 2008), consultado en www.prb.org, el 5 de octubre de 2010.
  3. Miriam L. Cremer et al., "Deciding Between Sterilization and Alternatives in Rural El Salvador," Medscape Journal of Medicine 10, n.º 8 (2008): 183, consultado en www.medscape.com/viewarticle/575893_3, el 30 de septiembre de 2010.
  4. Family Health International, "Female Sterilization Safe, Very Effective," Network 18, n. º 1 (1997), consultado en www.fhi.org/en/RH/Pubs/Network/v18_1/NW181ch2.htm, el 5 de octubre de 2010.