(Junio 2010) A pesar del compromiso de muchas autoridades normativas y de los propugnadores de la causa, en gran parte sigue sin haber una respuesta apropiada en términos de programas, servicios y financiamiento para atender las crecientes necesidades de salud reproductiva y sexual de los jóvenes. Aunque muchos programas a pequeña escala ya está́n listos para ampliarse y ayudarían a la juventud a realizar su potencial, y a las naciones a cumplir con sus metas de desarrollo, en todo el mundo los jóvenes continúan expuestos a un alto riesgo de embarazos no planeados, y de contraer el VIH/SIDA e infecciones de transmisión sexual (ITS). Con la atención mundial centrada en los objetivos de desarrollo del milenio (ODM), los países que reconocen la importancia de mantener sana a la población joven (de 15 a 24 años de edad), también tienen mayores posibilidades de lograr sus metas respecto al Objetivo 3 (promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer), el Objetivo 4 (reducir la mortalidad infantil), el Objetivo 5 (mejorar la salud materna) y el Objetivo 6 (combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades)1

Para dar mayor relieve a lo apremiantes que son las necesidades de salud reproductiva de los jóvenes, en 2008 se celebró una conferencia internacional en Abuja, Nigeria, que culminó con una llamada a la acción, instando a mayor inversión en la salud y el desarrollo de los jóvenes, como paso esencial para apoyarlos en el presente y hacer realidad la promesa que representan para el futuro2.

Entre las recomendaciones de dicha llamada a la acción se encuentra ampliar tres tipos de programas:

  • Intervenciones de educación sobre salud reproductiva y sexual, apropiadas para la edad.
  • Servicios de salud dirigidos a los jóvenes con divulgación entre la comunidad.
  • Campañas de información integral.

Invertir en la juventud para fomentar el desarrollo nacional considera la importancia demográ́fica de los jóvenes para el desarrollo nacional, y las razones por las que las autoridades normativas deben prestar atención a las necesidades de salud reproductiva de este grupo de población. El artículo repasa las demostradas contribuciones de estos tres tipos de programas a la salud de los jó́venes, y proporciona ejemplos de los buenos resultados obtenidos sobre el terreno, para terminar dando recomendaciones que permitan avanzar a nivel normativo y de propugnación de la causa, con objeto de responder a las necesidades de la juventud dentro del esfuerzo por mejorar la salud y los objetivos de desarrollo de las naciones.


James Gribble es vicepresidente de Programas Internacionales en Population Reference Bureau.


Referencias

  1. Advocates for Youth, Youth's Reproductive Health: Key to Achieving the MDGs at the Country Level (Washington, DC: Advocates for Youth, 2005).
  2. "Abuja Call to Action: Increase Investments for Young People's Health and Development," 2008, visto en www.jhsph.edu/bin/e/h/Abuja_Call_to_ Action_061208.pdf, el 7 de diciembre, 2009.