(Enero 2010) La población latina representa un creciente porcentaje de los jóvenes estadounidenses. En 2008 ascendía al 22% del total nacional, pero actualmente se acerca al 50% e incluso lo supera en varios estados, como Arizona, California, Nuevo México y Texas, y constituirá la mayoría de la población de edad escolar en una serie de estados en los próximos años. Entre los 16 millones de niños latinos que viven actualmente en los Estados Unidos, 9 de cada 10 son ciudadanos estadounidenses por nacimiento. Está claro que los niños y los jóvenes de origen latino—los trabajadores, consumidores, votantes y contribuyentes fiscales del futuro—representarán una parte esencial del bienestar económico, político y social de los Estados Unidos.

¿En qué situación se encuentran estos jóvenes estadounidenses? ¿Es muy diferente a la de otros jóvenes no hispanos de raza negra o blanca? Una nueva publicación, preparada conjuntamente por PRB y el Consejo Nacional de La Raza (NCLR, por sus siglas en inglés), ofrece una imagen del estado de los jóvenes hispanos menores de 18 años de edad, para poner de relieve aspectos que preocupan a las autoridades normativas. La publicación se presentó en el simposio de la NCLR, "Investing in Our Future: The State of Latino Children and Youth ", que tuvo lugar en Washington, D.C., el 22 de octubre 2009.

Rápido incremento en las cifras

El aumento en el número de hispanos en Estados Unidos en las últimas décadas es extraordinario. El número de los menores de 18 años se duplicó—de 8 millones en 1990 a 16 millones en 2008—poniéndolos por primera vez por delante de la población infantil de raza negra. El número de niños de raza blanca, no hispana, de hecho bajó en el mismo período—de 44 millones a 42 millones. Los latinos constituyen un creciente porcentaje de la población menor de 18 años, habiendo pasado de 12% en 1990 a 22% en 2008 (ver la Figura 1). En la actualidad representan el grupo racial y étnico en segundo nivel de magnitud, después de los blancos no-hispanos, y las proyecciones indican que constituirán casi la tercera parte de todos los niños en Estados Unidos para el año 2030.


Figura 1
Distribución de los niños por raza y origen étnico, 1990 y 2008

*No-hispanos; las estimaciones para 2008 referentes a los jóvenes de raza blanca, negra y otras razas, se refieren a personas que se identifican por una sola raza.
Fuente: Oficina del Censo de los Estados Unidos y Centro Nacional de Salud (National Center for Health).


Figura 2
Niños latinos, clasificados por el lugar de nacimiento de los padres

Fuente: Oficina del Censo de los Estados Unidos y American Community Survey 2007.


Muchos de los niños latinos tienen una sólida vida familiar, pero sufren problemas económicos y sociales ligados a la pobreza, las condiciones precarias de sus vecindarios, y la situación de inmigrantes de sus padres.

La mayor parte de los jóvenes latinos (63%) viven en hogares con los dos padres, comparado con alrededor del 77% de los blancos y el 35% de los niños raza negra, en 2007. Tener a ambos padres en casa puede ser un elemento protector para los niños, especialmente para los latinos, quienes ponen gran énfasis en la importancia de la familia. En todos los grupos étnicos, los niños que viven con ambos padres tienen menor tendencia a ser pobres y mayores probabilidades de graduarse de la escuela secundaria (high school), además de disfrutar de otras ventajas en comparación con niños que crecen en hogares donde falta uno de los padres.

Estado emigratorio de muchos padres hispanos

Si bien muchas familias latinas han vivido en Estados Unidos por generaciones, las recientes oleadas de inmigración hacen que una gran proporción de las familias latinas tengan emigrantes entre sus miembros (ver la Figura 2). En 2007, aproximadamente tres de cada cinco niños latinos vivían en familias en que por lo menos uno de los padres había nacido en el extranjero—una proporción mucho mayor de la que existe entre las poblaciones de raza blanca y negra. Formar parte de una familia emigrante puede presentar dificultades, puesto que los padres quizás no son tan capaces de obtener servicios de salud y educación para sus hijos, especialmente si saben poco inglés y se ven excluidos de algunos programas gubernamentales por su estado inmigratorio.

La pobreza es una realidad para el 28% de los niños latinos

Estos niños sufren dificultades económicas que pueden tener efectos negativos en su desarrollo y bienestar, así como presentar obstáculos para que se conviertan en adultos y padres productivos. En 2007 más de la cuarta parte (28%) de los niños latinos eran pobres, lo que ascendía a más del doble de la proporción de los de raza blanca (11%), pero algo menos del porcentaje correspondiente a los de raza negra (34%). La recesión económica y la crisis hipotecaria recientes han afectado con especial dureza a las familias latinas. Un estudio reciente de NCLR reveló que dichas familias hicieron tremendos esfuerzos por evitar que se ejecutaran sus hipotecas, y quedaron sin reservas y vulnerables en términos financieros.

Los niños latinos frecuentemente viven en vecindarios con altos niveles de pobreza, aislados económica y socialmente de los ciudadanos estadounidenses de clase media, lo que puede afectar su acceso a trabajos bien remunerados más adelante en su vida. Muchos también están aislados a nivel lingüístico, debido al escaso conocimiento que sus padres tienen del inglés. Alrededor del 18% de los niños hispanos tienen dificultad para hablar inglés, y casi la cuarta parte viven en hogares lingüísticamente aislados.

Menores avances en educación

Una buena educación es frecuentemente una forma de salir de la pobreza, pero los niños latinos no están suficientemente representados en los programas de educación escolar temprana que podrían impartirles destrezas sociales y lingüísticas para ayudarles a tener un buen desempeño escolar. La probabilidad de estar inscritos en programas de enseñanza preescolar es mucho menor entre los niños latinos que entre los blancos no hispanos y los niños de raza negra. Algo más preocupante es la mayor tendencia entre los adolescentes latinos a abandonar la escuela antes de obtener su diploma de secundaria. En 2006, el 50% de varones y el 41% de las mujeres adolescentes de origen latino no se graduaron a tiempo, con el diploma normal, de la escuela secundaria (high school). Los índices de deserción escolar fueron ligeramente más altos entre los adolescentes de raza negra, pero tanto éstos como los latinos se diferencian claramente de los no-hispanos de raza blanca en que los últimos en su gran mayoría acaban la secundaria a tiempo.

Dificultades para mantenerse sanos

Los niños latinos también tienen mayores dificultades en el área de salud que otros niños. En 2007, el 19% de los niños latinos carecían de seguro médico, comparado con el 9% de los de raza negra y tan sólo el 6% de los blancos no-hispanos. Entre los niños latinos con seguro médico, más de la mitad dependían de programas públicos de salud, como Medicaid, o el Programa de Seguro de Salud Infantil (CHIP por sus siglas en inglés, Children’s Health Insurance Program) que proporciona servicio médico a familias de bajo ingreso.

Los niños latinos tienen altos índices de obesidad y exceso de peso, lo que eleva su riesgo de sufrir diabetes del tipo 2, enfermedades cardiovasculares, asma, hipertensión y una variedad de problemas de salud. En 2007, el 41% de los niños latinos y negros eran obesos o sufrían de exceso de peso, comparado con tan sólo el 27% de los de raza blanca.

Los niños latinos pasan por muchos problemas antes de convertirse en adultos. La forma en que los solucionan determina su éxito futuro como padres y miembros productivos de la sociedad. Al responder a las necesidades de los niños y los jóvenes latinos, no solamente se mejoran las oportunidades de las comunidades hispanas, sino que se contribuye al porvenir de las generaciones venideras.

Este artículo se basa en el contenido la publicación The State of Latino Children and Youth in the United States (2009), preparada conjuntamente por Population Reference Bureau y el Consejo Nacional de la Raza. Para obtener información adicional sobre los jóvenes latinos presentada en el simposio del 22 de octubre de 2009, vean www.nclr.org/section/childrensymposium.


Mark Mather es vice presidente adjunto de Programas nacionales en el Population Reference Bureau (PRB). Mary Mederios Kent es editora de publicaciones sobre información demográfica en PRB.