(Mayo 2011) Sin estadísticas de género que evalúen la situación de la mujer y del hombre y sus roles en las esferas social, económica, política y de salud, tenemos una capacidad limitada para evaluar el progreso para alcanzar igualdad de género o para dar prioridad a acciones tendientes a abordar la disparidad de género. Dada su importancia para promover la condición de la mujer, la elaboración de estadísticas de género se consideró de necesidad prioritaria en la Plataforma de Acción de Beijing de 1995. Sin embargo, dieciséis años después, aún no se definió un conjunto de indicadores de género que tenga valor a nivel internacional. Distintos países han emprendido la tarea en forma independiente, guiados por marcos regulatorios y políticos de orden nacional, las pocas metas explícitas de género incluidas en las Metas de Desarrollo del Milenio (MDG, por sus siglas en inglés), y algunas pautas menos explícitas definidas en acuerdos internacionales, entre otros, la Convención para la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer y el Programa de acción de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo (ICPD) de 1994.

El Fondo de Población de Naciones Unidas apoya los esfuerzos llevados a cabo en algunos países para incorporar una perspectiva de género en la recolección y el análisis de datos a fin de garantizar la incorporación de los indicadores de género en los datos de censos y encuestas. Sin embargo, una revisión de quince años llevada a cabo por Naciones Unidas halló una gran diversidad de avances en la implementación de la plataforma de Beijing entre los diferentes países. En un evento paralelo de la 55.º Comisión de la Condición de la Mujer, realizado en la Ciudad de Nueva York, el Fondo de Población de Naciones Unidas, división de ese organismo dedicado a estadísticas, y la nueva agencia UN-Women (ONU—Mujeres) invitaron a representantes nacionales y regionales de Filipinas, Uganda y la Región Pacífico a analizar los avances para "que las estadísticas de género tengan significado en la práctica."

Estadísticas de género determinadas en las Filipinas

Rómula Virola, secretaria general de la Junta Nacional de Coordinación de Estadísticas de Filipinas, informó que actualmente está ampliamente reconocido en Filipinas el hecho de que para promover la situación de la mujer es necesario contar con "información oportuna y válida sobre la situación de hombres y mujeres," afirmación que refleja las recomendaciones de la plataforma de Beijing. Una "Carta Magna de Mujeres" de 2009 obliga a la transversalización de género en todas las dependencias de gobierno, y la preparación de estadísticas de género y el desagregado de los datos en función del sexo para colaborar en la planificación, programación y formulación de políticas.

El gobierno de Filipinas tiene un sistema bastante sofisticado de recabar datos e informar las estadísticas de género, observando el comportamiento de, por ejemplo, 56 indicadores de violencia contra mujeres y niños. En el marco del Mes Nacional de la Mujer, se elabora una hoja con datos anuales sobre la situación de mujeres y hombres. La hoja de datos incluye información detallada pormenorizada por sexo sobre temas de violencia por razones de género, situación económica, participación política y derechos humanos. Asimismo, incluye algunas estadísticas regionales comparadas y más estadísticas nuevas sobre género, tales como el acceso a financiación para microemprendimientos y beneficiarios de la reforma agraria. La Encuesta de Demografía y Salud de Filipinas de 2008 incluyó un módulo sobre la seguridad de la mujer con medidas de conducta de control marital, violencia contra la mujer y las consecuencias de la violencia conyugal, como depresión o pérdida del empleo.

Una hoja de datos sobre los avances hacia los indicadores MDG muestra que es probable que se alcance la Meta 3 (promover la igualdad de género y el poder de decisión de la mujer). Sin embargo, Virola señaló que hasta ahora, sólo se habían llevado a cabo los primeros esfuerzos para evaluar la cantidad de tiempo que la mujer pasa realizando trabajo no remunerado, tal como atender a sus dependientes, preparar la comida y llevar a cabo tareas de agricultura para el autoabastecimiento, y la cantidad relativa de tiempo que la mujer pasa trabajando en comparación con las horas que trabaja el hombre.

Primeros esfuerzos en Uganda

No es de extrañar que Uganda, un país mucho menos desarrollado que Filipinas, esté menos adelantado en términos de estadísticas de género. John Male-Mukasa, en representación del Consejo de Estadísticas de Uganda, señaló que si bien todos los ministerios de gobierno tiene el foco puesto en los temas de género, entre ellos la designación de personal para supervisar la integración de géneros, él tenía la sensación de que los empleados de gobierno en general no comprendían suficientemente el género como concepto y que pocos verdaderamente entendían la importancia que tenían las estadísticas de género para el gobierno. Entre otros desafíos, mencionó la escasa participación de la mujer para definir marcos claves y una infraestructura nacional inadecuada para estadísticas de género.

Male-Mukasa afirmó que los datos "que respondan al tema de género" no sólo significan realizar un desagregado por sexos, sino tener en cuenta las diferentes relaciones de poder entre mujeres y hombres y entre niños y niñas. Al igual que en Filipinas, subsiste la necesidad de llevar a cabo estudios que documenten el uso del tiempo de hombres y mujeres, y las diferencias en responsabilidades, trabajo no remunerado, y roles, privilegios y oportunidades asignadas. Sin embargo, señaló que ciertos datos disponibles sobre el uso del tiempo se descartan porque no están desagregados por sexo. El hecho de que casi todo el tiempo que se invierte en Uganda en la búsqueda de agua es tiempo invertido por la mujer habla por sí mismo.

Avances en la Región Pacífico

Treva Bruan, abogado en derechos humanos y asesor en temas de equidad de género para el Secretariado de las Comunidades del Pacífico describió avances importantes en la región. Los 26 países y territorios que integran el secretariado también han reconocido que para implementar y supervisar sus compromisos con los acuerdos nacionales e internacionales, la región necesitaba pruebas sobre la situación actual de la mujer y el hombre, y cómo se está modificando con el tiempo—información también crítica para aspectos vinculados con el derecho y la formulación de políticas, los informes internacionales sobre derechos humanos y su defensa.

La Iniciativa Estadísticas de Género de la Región Pacífico fue ideada para salvar deficiencias en materia de disponibilidad, acceso y uso de los datos. Desde 2006, el secretariado identificó 180 indicadores de género y produjo un manual de capacitación sobre estadísticas de género y planillas de cálculo para ayudar a cada país a coordinar la recolección de datos y los informes. Desde 2010, el secretariado ha lanzado un sitio web; y recopila datos existentes de toda la región, crea mecanismos nacionales para realizar estadísticas de género, elabora informes nacionales sobre estadísticas, promueve la capacidad para usar los datos existentes y suplir la falta de datos, y desarrolla herramientas y publicaciones regionales. Estos pasos posibilitan las comparaciones entre países y el intercambio entre países en desarrollo.

El poder de los datos

El comentarista Jeff Edmeandes, experto en demografía social del Centro Internacional para Investigaciones sobre la Mujer, advirtió que las MDG, que fijan parámetros numéricos y temporales para lograr la reducción de la pobreza y mejoras en temas relacionados con género, educación y salud, han superado con creces acuerdos internacionales previos, en términos de promover intervenciones y motivar a los países para realizar el seguimiento, incluso en aspectos de género. En tanto los indicadores MDG sobre género son insuficientes por sí mismos, constituyen un punto de partida importante desde el cual construir un marco para las estadísticas de género.

Lograr la participación de los medios para entender y utilizar las estadísticas de género puede ser una estrategia importante para crear conciencia general sobre la importancia de las estadísticas de género y su relevancia para exigir responsabilidad de los gobiernos a la hora de atender las inequidades de género. Por ejemplo, Filipinas realiza esfuerzos para obtener la colaboración de los medios y usar las estadísticas de género para despertar conciencia en el público en general sobre el hecho de que la disparidad basada en cuestiones de género en el acceso a la salud debe ser un tema de gobierno. El año pasado, el Centro de Periodismo Investigativo de Filipinas organizó una capacitación sobre las MDG destinada a periodistas, y específicamente se centró en MDG5 (reducir para el 2015 la mortalidad maternal en dos tercios a partir del nivel de 1990). El mensaje de los medios que resultó de esta capacitación fue que el avance lento en la MDG 5 en Filipinas refleja la insuficiente inversión gubernamental en la salud de la mujer y su derecho a tener un embarazo y un parto seguros.

Las tres presentaciones muestran que las estadísticas de género "en la práctica" están en etapas muy diferentes en el mundo y que todos los países (incluso los Estados Unidos) pueden beneficiarse con los avances logrados en otros lugares del mundo. En particular, los estudios destinados a investigar el uso del tiempo por hombres y mujeres, en tareas remuneradas y no remuneradas, el cuidado de los hijos y las tareas domésticas, propuestos en la plataforma de Beijing, aún quedan por realizarse en la mayoría de los países. A medida que los datos en función del género estén al alcance de gobiernos, grupos defensores y colaboradores, será cada vez más difícil ignorar las disparidades económicas, sociales, de salud y de acceso al tiempo libre basadas en temas de género. Las estadísticas por género proporcionan pruebas fundamentales para la acción.


Karin Ringheim es asesora senior de políticas de Programas Internacionales, del Population Reference Bureau.