por Robert Lalasz
(Septiembre 2004) Un nuevo estudio comparativo de información nacional representativa sobre la violencia doméstica en nueve países en desarrollo revela que las mujeres cuyas madres fueron maltratadas por los padres tienen el doble de probabilidades de ser víctimas de violencia doméstica.
El informe, Profiling Domestic Violence: A Multi-Country Study (Perfil de la violencia doméstica: un estudio multinacional), publicado por ORC Macro, también descubrió que la violencia familiar en dichos países está altamente relacionada con el estado de embriaguez de los maridos y su comportamiento dominante; pero el estudio no indicó que la pobreza de la mujer, su falta de educación o su falta de control sobre la toma de decisiones elevaran sistemáticamente el riesgo de ser maltratada.1
"La violencia hacia el sexo opuesto es un problema de diferencias entre los sexos," sostiene Kiersten Johnson, coautora del estudio e investigadora de ORC Macro. Por ejemplo el estudio descubrió que las mujeres que compartían la mayoría de las decisiones del hogar con sus esposos o compañeros corrían menor riesgo de ser maltratadas (sin importar el nivel de ingreso del hogar).
La violencia doméstica es un problema mundial
El informe se basa en datos de las Encuestas demográficas y de salud realizadas en nueve países en desarrollo: Camboya, Colombia, República Dominicana, Egipto, Haití, la India, Nicaragua, Perú y Zambia. Dichas encuestas, realizadas en su mayoría a partir de 1998, recopilaron amplios datos de demografía y salud sobre mujeres entre las edades de 15 a 49 años. También se recopiló información sobre los indicadores de la "emancipación personal," como son la educación, el empleo y la participación en la toma de decisiones del hogar.
Por otra parte los investigadores preguntaron a las mujeres si habían sufrido violencia doméstica en su vida adulta, y se les preguntó detalles relativos a la violencia física, sexual y emocional en sus relaciones actuales. Los porcentajes de mujeres que dijeron que su compañero íntimo había abusado de ellas en alguna ocasión oscilaron entre el 48% en Zambia y el 44% en Colombia, por una parte, y el 18% en Camboya y el 19% en la India por la otra. (Un estudio del Commonwealth Fund señala niveles similares de este tipo de violencia en los Estados Unidos: 31%2.)
Más de una de cada seis mujeres casadas en todos los países estudiados indicó haber sido empujada, sacudida, abofeteada o utilizada como blanco de objetos aventados por su compañero; y al menos una de cada 10 había sido amenazada o humillada en público por su esposo.
La coautora Sunita Kishor, una especialista en temas de género en ORC Macro, advierte que las preguntas de la encuesta son diferentes en algunos de los países, por lo que es difícil hacer comparaciones absolutas sobre la magnitud de los maltratos domésticos. Pero Profiling Domestic Violence deja claro que la violencia doméstica continúa representando un problema en estos nueve países y que por lo menos en varios de ellos las mujeres están acostumbradas a aceptarla como legítima en ciertas circunstancias.
"Las mujeres educadas tienden a rechazar más [la práctica de la violencia doméstica], pero tampoco puede decirse que no haya discrepancias incluso entre ellas," señala Kishor. "En la mayoría de los países, el descuidar a los hijos es una razón que las mujeres tienden a justificar como motivo para recibir una paliza. Esto es muy revelador, pues indica que existe una aceptación bastante generalizada de que el cuidado de los hijos es una obligación muy básica de la mujer."
La cultura de la violencia es similar al problema de los fumadores pasivos
El acervo de datos recopilado por las Encuestas demográficas y de salud permitió a Kishor y Johnson identificar los factores de riesgo de violencia doméstica comunes mundialmente, los cuales, señalan las investigadoras, están fuera del control de la mujer. Johnson explica: "Frecuentemente existe la creencia, públicamente expresada, de que las mujeres maltratadas en cierta forma tienen la culpa de su situación (por ejemplo, porque están demasiado gordas o son feas). Pero dicha violencia no se debe a una característica o aspecto de su vida, sino a que existen múltiples factores afines a la mujer, el esposo y la familia (entre ellos, 'los antecedentes' de la mujer) que interactúan activamente." Por "antecedentes" Johnson se refiere a la experiencia infantil de la mujer que presenció maltratos sufridos por su madre. Esa experiencia, dice Kishor, tiene "tremendas repercusiones intergeneracionales."
"No creo que se preste suficiente atención a estas cuestiones," sostiene Kishor. "Los datos muestran que el solo hecho de presenciar el maltrato de que fueron objeto sus madres, sin tener que haber sufrido la violencia en carne propia, casi duplica el riesgo [de ser maltratada]. Es como la situación que describen las publicaciones sobre los fumadores pasivos, quienes pueden sufrir efectos nocivos por el simple hecho de compartir un entorno con fumadores activos." (Ver el Cuadro 1.)
Cuadro 1
Porcentajes de mujeres de 15 a 49 años casadas alguna vez y que han sido víctimas de violencia por parte de sus esposos en el pasado y en los últimos 12 meses, teniendo en cuenta si las madres fueron maltratadas físicamente alguna vez por los padres.
| Antecedentes familiares |
Camboya |
Colombia |
República Dominicana |
Haití |
Nicaragua |
Perú |
| Han sufrido alguna vez violencia del esposo |
| El padre pegaba a la madre |
| No |
15,2 |
36,1 |
20,0 |
27,0 |
27,4 |
35,8 |
| Sí |
29,7 |
55,4 |
36,3 |
37,8 |
36,6 |
50,0 |
| No sabe |
20,7 |
46,5 |
27,9 |
32,1 |
35,4 |
46,3 |
| Han sufrido violencia en los últimos 12 meses |
| El padre pegaba a la madre |
| No |
13,1 |
D |
9,2 |
20,5 |
11,4 |
D |
| Sí |
28,1 |
D |
21,6 |
33,2 |
17,2 |
D |
| No sabe |
17,7 |
D |
18,2 |
22,8 |
15,5 |
D |
D = Desconocido (no se dispone de datos)
Observaciones: No se tienen datos de los otros tres países estudiados en el informe.
Profiling Domestic Violence también descubrió otras situaciones comunes en la violencia doméstica, aparte de los maridos que se emborrachan con frecuencia o exhiben conductas dominantes (como limitar la socialización de la mujer o acusarla constantemente de ser infiel), que son:
- haber estado casada más de una vez
- casarse joven
- tener varios hijos
- ser mayor que el marido.
Asimismo, Kishor y Johnson descubrieron que muchas mujeres que son víctimas de violencia en países en desarrollo no buscan ayuda, con índices que oscilan entre el 41% en Nicaragua y el 78% en Camboya, y las que lo hacen suelen recurrir a conocidos, no a profesionales sanitarios.
Falta de emancipación personal y violencia: no existe una relación clara
Sorprendentemente, no se observó relación directa entre los indicadores de emancipación femenina como, por ejemplo, el empleo, la educación o la actitud hacia la igualdad de los sexos (tal como la opinión de que las mujeres tienen derecho a rehusar a tener relaciones sexuales con sus maridos) y un menor riesgo de maltratos. Las mujeres que tomaban la mayoría de las decisiones del hogar (por ejemplo, hacer compras importantes o tener otro hijo) eran víctimas de violencia familiar con la misma frecuencia de las que tenían poca participación en las decisiones sobre los recursos de la familia; pero sí se descubrió que las que tomaban decisiones junto con sus compañeros sufrían un índice mucho menor de violencia.
"Los datos no indican una causalidad clara entre la capacidad de las mujeres de tomar decisiones por su cuenta y un mayor riesgo de maltrato," aclara Kishor. "¿Será porque la relación es tan disfuncional que la mujer se ve obligada a hacerse cargo de la casa de todos modos? ¿O será qué el marido la golpea precisamente porque toma decisiones por su cuenta?" Según la investigadora, esta incógnita suscita dudas respecto de los niveles convencionales de emancipación femenina. "Necesitamos examinar de cerca muchos de estos indicadores y preguntarnos lo que realmente significan en diferentes contextos," propone Kishor. "Si bien la emancipación femenina normalmente implica que la mujer está en control de su vida, las cifras sugieren que en el contexto del matrimonio, el 'control' de dichas decisiones no necesariamente implica mayor emancipación."
Las consecuencias del maltrato en la salud
El estudio trajo a la luz una clara relación entre los maltratos y el deterioro de la salud de las mujeres víctimas y sus hijos. Por ejemplo, las mujeres de casi todos los países estudiados que han sufrido maltratos de sus parejas tenían mayor número de partos no deseados y partos de niños muertos (entre un 33% y un 72%) que las que nunca sufrieron violencia de este tipo.
Las mujeres que eran víctimas de violencia también mostraban, por un lado, mayores probabilidades de tener infecciones de transmisión sexual y, por el otro, menos probabilidades tanto de recibir atención prenatal durante el primer trimestre del embarazo como de vacunar correctamente a sus hijos de 12 a 35 meses. Asimismo, había mayor probabilidad de que los hijos de dichas mujeres murieran antes de cumplir los 5 años de edad.
Ambas autoras subrayan que proporcionar estadísticas nacionales sobre violencia familiar junto con información de salud y demográfica es un importante medio para abordar las causas de los maltratos domésticos.
"Hasta hace poco no existía este tipo de interés o inquietud respecto de este tipo de datos, ni siquiera el reconocimiento de que la violencia doméstica fuera algo de interés para la salud pública y el desarrollo," dice Johnson. "Es importante saber que los factores son múltiples y existen, por lo tanto, diversas áreas donde realizar intervenciones."
Robert Lalasz es un redactor de alto nivel en el PRB.
Referencias
- Kiersten Johnson y Sunita Kishor, Profiling Domestic Violence: A Multi-Country Study (Columbia, MD: ORC Macro, 2004).
- Karen Scott Collins y otros autores, Health Concerns Across a Woman's Lifespan: The Commonwealth Fund 1998 Survey of Women's Health, consultado en Internet en www.cmwf.org/usr_doc/Healthconcerns_surveyreport.pdf, el 14 de septiembre de 2004.
Para mayor información
El informe Profiling Domestic Violence: A Multi-Country Study puede verse en www.measuredhs.com/pubs/pdf/OD31/DV.pdf.