por Allison Tarmann
(Marzo 2004) La continua ambivalencia y objeciones a nivel nacional sobre la conveniencia, la moralidad y los medios de controlar la natalidad han llevado a los directivos empresariales de las Filipinas a solicitar una campaña nacional de planificación familiar. Dichos líderes citan la necesidad de controlar el rápido crecimiento de la población filipina, para estimular mayor desarrollo económico, crear más empleos, reducir la pobreza y mejorar la salud. Dicen que tienen que actuar porque los dirigentes políticos han vacilado bajo la presión de la Iglesia Católica para reducir la disponibilidad de métodos modernos, y también porque los Estados Unidos han comenzado a recortar la ayuda en productos anticonceptivos, para invertir esos fondos en otras actividades de planificación familiar.
Donald Dee, expresidente de la confederación patronal de las Filipinnas (Employers Confederation of the Philipines, o ECOP) explicó de la siguiente forma el interés del sector privado. "Los líderes empresariales antes consideraban que el crecimiento demográfico era sinónimo a una expansión del mercado, pero ahora ven la reducción del poder adquisitivo."
Las cifras avalan sus palabras. Si bien la economía está creciendo, existe un alto grado de pobreza en el país. El producto interno bruto se elevó en 4,6% en 2002, pero el índice de pobreza es del 40% y afecta a casi 33 millones de personas. La población activa se incrementa en más de 1 millón de trabajadores por año, debido al crecimiento anual de la población del 2,4%, y como la creación de nuevos empleos no avanza al mismo ritmo, el desempleo va en aumento (ver la gráfica).
Creciente desempleo en las Filipinas, 1995-2003

Fuente: Oficina nacional de estadísticas de las Filipinas. |
Falta de liderazgo político
Las empresas no son las únicas en reconocer la necesidad de tener programas de población. En 1971 el Presidente Ferdinand Marcos expidió una orden ejecutiva para que se estableciera de un programa nacional de población, con vistas a proporcionar información y servicios de planificación familiar, y promover el menor tamaño familiar. Pero los presidentes subsiguientes (Corazón Aquino, Fidel Ramos, Joseph Estrada y Gloria Arroyo) han tratado la cuestión demográfica de forma diferente. Según Alejandro Herrin, profesor de economía de la Universidad de las Filipinas, los diversos presidentes han subrayado una variedad de objetivos políticos, desde lograr el tamaño familiar deseado, hasta proteger la salud materno-infantil, limitar el crecimiento demográfico y, una vez más, promover la salud, todo ello en cumplimiento del mandato constitucional de 1987 de "paternidad responsable," pero principalmente para atenerse a los deseos de la Iglesia Católica. La Presidente Arroyo anunció en 2002 que su gobierno promovería la paternidad responsable únicamente financiando métodos anticonceptivos naturales (ver el recuadro), que es lo que aprueba la Iglesia.
Las empresas, por lo contrario, no tienen reparo en dispensar anticonceptivos y algunas de hecho ya prestan dichos servicios de salud. Según el Artículo 134 de la ley laboral, las empresas que contratan por lo menos a 200 empleados tienen la obligación de proporcionar servicios de planificación familiar, dentales y de salud en general, así como clínicas de emergencia. ECOP una organización que abarca a más de 400 empresas, propone ampliar los servicios de las clínicas para incluir los de salud reproductiva. En mayo del pasado año, ECOP aprobó una resolución en la 24ava Conferencia Nacional de Patronos para financiar dichos programas. Las empresas asignarán una parte de su ingreso a cubrir dicho gasto. "La dificultad ahora," dice el Sr. Dee, "es lograr que se adhieran las pequeñas firmas" — que, según aclaró, representan el 97% de las empresas del país.
Si las empresas ofrecen anticonceptivos puede que se cubra el importante hueco que deja la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) al retirar su provisión de estos productos después de más de 30 años de continuo apoyo, para pasar a dar otro tipo de ayuda en planificación familiar. Para septiembre no quedarán más píldoras suministradas por USAID en las clínicas gubernamentales, según informan los medios de comunicación. USAID dice que esta reducción "va en consonancia con la meta del gobierno filipino de llegar a ser autosuficiente en anticonceptivos," y está esforzándose, a través de su Proyecto de estrategias de mercadeo comercial (Commercial Marketing Strategies, o CMS), por alentar el suministro de anticonceptivos por el sector privado; sin embargo, dado que el gobierno apoya exclusivamente los métodos naturales, puede que el servicio patronal sea una de las pocas opciones a disposición de la gente pobre que desee utilizar métodos modernos.
Acciones
Aparte de aprobar la resolución sobre gestión poblacional en la Conferencia Nacional de Patronos el pasado mayo, ECOP ha creado un comité para el bienestar de la familia bajo su División de responsabilidad social empresarial, y se ha reunido con candidatos que competirán contra Arroyo por la presidencia en mayo del 2004. "Nos aseguramos de que el tema de población forme parte de todos sus [de los candidatos] programas políticos," dijo el Sr. Dee. "Esperamos que el próximo año tengamos una política de población más apropiada."
La Ley de atención a la salud reproductiva de la mujer, que fue aprobada por uno de los comités de la Cámara de Diputados en octubre del pasado año, después de una espera de meses, puede sentar las bases de una política de población "apropiada." La ley recibe el apoyo del Comité de legisladores de las Filipinas sobre población y desarrollo y numerosas organizaciones no gubernamentales, que son los grupos que, según el Sr. Dee, dieron a ECOP la idea de propugnar la planificación familiar. Dicha ley asegurará el acceso universal y financiamiento continuado para educar a la población a este respecto, así como disponer de servicios de salud reproductiva de calidad, inocuos y a precios costeables, incluida la atención después del aborto (el aborto es ilegal en Filipinas) y servicios para adolescentes.
Entre las actividades futuras de ECOP se encuentran el establecimiento de un Centro de actividades de gestión poblacional (Population Management Action Center), para promover la causa junto con una organización denominada Asociación de paternidad responsable y salud materno-infantil de las Filipinas (Responsible Parenthood and Maternal and Child Health Association of the Philippines Inc.), que también reúne a un conjunto de empresas que ofrecen a sus empleados servicios de planificación familiar y salud. ECOP instará asimismo a las empresas de pequeño y mediano tamaño a proporcionar servicios de planificación familiar a sus trabajadores en instalaciones de costo y personal compartido entre ellas; y tratará de que los centros de salud en el lugar de trabajo participen en la prevención del VIH/SIDA y el abuso de sustancias.
Cuando le preguntamos sobre este amplio papel del sector empresarial, el Sr. Dee respondió: "Queremos que nuestro gobierno tenga una política más firme, pero no lo hace, por lo que decidimos tomar la iniciativa. Tenemos que aplicar programas en el lugar de trabajo. Nos interesa porque no queremos ver al país dividido entre y los pobres y los que no son pobres."
Recuadro
Planificación familiar natural
La planificación familiar natural incluye los diferentes métodos que no tienen que ver con la esterilización y el uso de fármacos o los dispositivos anticonceptivos. Se trata de evitar la relación sexual durante el período fértil del ciclo menstrual de la mujer, y dicho ciclo puede determinarse con la ayuda de un calendario (en lo referente a su duración) y observando la temperatura del cuerpo de la mujer, la mucosidad en el cuello uterino, o una combinación de ambas cosas, pero tanto el hombre como la mujer tienen que tener un conocimiento muy sofisticado del cuerpo de ésta para averigüar cuál es su período fértil.
Si bien la planificación familiar natural no cuesta prácticamente nada y libera a la mujer de tener que renovar recetas médicas o comprar insumos, la fiabilidad del método es incierta. Los mejores resultados (un porcentaje de fallo de entre el 2% y el 20%) se logran cuando el ciclo de la mujer es previsible y la mujer sigue el método sin desviarse. Pero la mayor parte de las mujeres no se adhieren totalmente al método (para lo que es esencial la participación de los hombres, cosa que es difícil) y el índice de fallo es de hasta el 24%. Asimismo alrededor de la mitad de las mujeres que desean planificación familiar no tienen ciclos lo suficientemente regulares para seguir este método, según indican muchos ginecólogos filipinos. Otra crítica que ha aparecido en los periódicos filipinos como el Manila Standard es que este método "natural" es antinatural, porque no tiene en cuenta la sexualidad — no sólo la masculina, sino también la sexualidad femenina —, si se considera que el deseo sexual de la mujer es mayor durante su período fértil.
Las Filipinas — Información demográfica básica
| Población |
81,6 millones |
| Crecimiento demográfico anual |
2,4% |
| Uso de planificación familiar |
49% |
| Uso de métodos modernos |
35% |
| Tasa global de fecundidad |
3,5 |
| Necesidad insatisfecha de anticonceptivos |
19,8%; altos índices de aborto y embarazos de adolescentes |
| Fuente de anticonceptivos |
USAID (para el 75% de los usuarios) |
Fuentes: C. Haub, Cuadro de la población mundial 2003; ORC Macro, Philippines National Demographic and Health Survey 1998; W. Winfrey et al., The Potential Market for Expanded Private-Sector Family Planning in the Philippines, 2003.
Allison Tarmann es una redactora jefe en el PRB.
Bibliografía
Sitio Web de Commercial Marketing Strategies Project: www.cmsproject.com.
Rina Jimenez David, "Living With Sin — The Catholic Hierarchy and Reproductive Rights in the Philippines," Conscience 24, no. 2 (Verano 2003).
William Winfrey et al., The Potential Market for Expanded Private-Sector Family Planning in the Philippines, Country Research Series No. 10 (Washington, DC: USAID/Commercial Marketing Strategies Project, 2003).