por Margot Cohen
(Julio 2005) Cuando la India aceleró su programa nacional de planificación familiar en la década de los 70, Tamil Nadu no tardó en responder. Las autoridades gubernamentales establecieron una amplia red de centros de atención sanitaria primaria y diseminaron el mensaje de que la ligadura de trompas (también denominada tubectomía) era una forma permanente de control de la natalidad sin mayor fastidio.
La campaña dio resultados dramáticos. Para 2002 casi el 44% de las mujeres de Tamil Nadu con dos hijos habían sido esterilizadas antes de cumplir los 27 años1 y la tasa global de fecundidad disminuyó de 3,8 en 1976 a 2,0 en 2002 2.
Pero después de que el maremoto de diciembre en el Océano Índico mató a más de 2.300 niños menores de 18 años en Tamil Nadu, el gobierno estatal comenzó a ofrecer operaciones gratuitas para revertir la tubectomía de las mujeres que desearan volver a concebir. Hasta el momento 189 mujeres se han anotado para esta microcirugía, conocida por el nombre de recanalización.
"Es una opción muy inteligente para sobrellevar la depresión de la pérdida de un hijo", dice el Dr. J. Radhakrishnan, que ostenta el título de Colector (la mayor autoridad civil) de Nagapattinam, un distrito costero con 1,4 millones de personas, donde el tsunami dejó 6.065 muertos, incluidos 1.776 niños. Refiriéndose a los padres que han perdido a un hijo añade: "Se sienten culpables de haber sobrevivido y no poder salvar a sus hijos".
Pero los temas que surgen con el programa de recanalización de Tamil Nadu van mucho más allá de los padres afectados directamente por el maremoto. En todo el país, más de dos terceras partes de las mujeres hindúes que usan métodos anticonceptivos femeninos se ligan las trompas3, y algunos expertos en planificación familiar consideran que la nueva iniciativa es un recordatorio patente de que la burocracia de salud hindú no ha dedicado suficiente asesoría y otros recursos para promover métodos anticonceptivos fácilmente reversibles como la píldora, los DIU y los condones (especialmente para mujeres jóvenes de alrededor de 20 años)4.
"No ha habido muchas opciones para las mujeres de la India", dice la Dra. Saroj Pachauri, Directora Regional, Asia Meridional y Oriental, de la organización Population Council, que tiene su sede en Nueva York.
Es fácil convencerlas de hacerse una ligadura de trompas
En Tamil Nadu, tan sólo el 3% de las mujeres utilizan el DIU, un 1% dependen de la píldora y el 1,5 de condones, según un informe de 2004, de la Dirección de Bienestar Familiar en Chennai, la capital del estado5. Si bien ya no existen cuotas anuales de tubectomías, los gobiernos locales, como Tamil Nadu siguen tratando de atenerse a lo que denominan la "demanda esperada" de esterilización por cada distrito. Entre el 1 de abril de 2004 y el 1 de abril de 2005, los médicos de Tamil Nadu hicieron más de 416.000 tubectomías, un número superior a las 370.000 que se realizaron aproximadamente en el mismo período cinco años antes6.
El Dr. G. Venkatachalam, co-director de servicios médicos del hospital de Nagapattinam, dice que a las mujeres hindúes se les aconseja hacerse la tubectomía inmediatamente después de dar a luz a su segundo hijo. Advierte que, "si se dejan pasar dos o tres meses es posible que la madre no vuelva al hospital para esterilizarse", o "puede quedar embarazada de nuevo".
Después de más de dos décadas de campañas de alto relieve, el gobierno ya yo necesita presionar a este respecto. "Las mujeres aceptan la tubectomía", dice Sheela Rani Chunkath, Secretaria del Departamento de salud y bienestar familiar en Tamil Nadu. "No quieren alterar su nivel hormonal". La tendencia también se refuerza por quejas continuas de excesiva pérdida de sangre después de la inserción del DIU, y la preocupación nacional de las mujeres de que las píldoras tienen efectos secundarios, como producir excesiva fatiga.
Pero la Sra. Chunkath también pone de relieve que el gobierno está tratando de promover vasectomías en la actualidad, cosa que se ha hecho solamente de forma esporádica hasta hace poco, debido a que no les gusta a los varones. "Este desequilibrio de género es algo que realmente tenemos que corregir", dice. "Pensamos que el hombre debe hacerse igualmente responsable."
¿Se trata del derecho de la mujer a elegir, o simplemente de otra forma de discriminación de género?
Más de una docena de supervivientes del tsunami en Tamil Nadú ya se han hecho la recanalización, y la mayoría de las mujeres pendientes se espera que se sometan al procedimiento a finales de junio y en el mes de julio. La llamativa Ministra en jefe de Tamil Nadu, Selvi J. Jayalalithaa, añadió un toque político a la campaña, al presentarse en televisión para hacer pública una orden ejecutiva que prometía, o bien recanalizaciones gratuitas en los hospitales del gobierno, o una compensación de 25.000 rupias ($595) para quienes optaran por acudir a clínicas privadas.
Algunos analistas piensan que la iniciativa protege los derechos de reproducción de las mujeres de Tamil Nadu. "La recanalización de hecho se ajusta al derecho de la mujer de elegir el momento de concebir, según sus necesidades emotivas", dice Madhu Bala Nath, Directora Regional de Asia Meridional de la Federación Internacional de Planificación Familiar.
Pero otros observadores expresan la inquietud de que este programa de alto relieve es congruente con el extendido sesgo cultural que valida a las mujeres sólo si pueden tener hijos. En la India una mujer sin hijos generalmente vive en temor de que su marido se case con otra para perpetuar el linaje familiar, frecuentemente a instancias de sus propias madres. La dependencia económica eleva dichos temores.
"Es la misma presión social que tiene un madre sin hijos, y no es razón suficiente para tener un hijo", dice Sujatha Natarajan, vicepresidenta de la Asociación de Planificación Familiar de la India.
Por otra parte no hay ninguna garantía de que estas operaciones acaben en embarazos sanos. Un hospital en Chennai que se especializa en el proceso notificó que sólo el 47% de las pacientes de recanalización acabaron dando a luz. De hecho, la Sra. Chunkath dice que muchas veces el proceso de recanalización puede no ser posible, porque los médicos del gobierno generalmente cortan demasiado las trompas en la esterilización, para evitar demandas legales por ineficacia del método.
"Sin niños nos sentimos tan solos y perdidos"
Aún así las autoridades creen que la recanalización brindará nuevas esperanzas a las parejas que han perdido hijos. En el Hospital Universitario de Chennai, en Kilpauk, un cirujano, A. Kalaichelvi, considera la situación de Sumathy, de 24 años de edad, vendedora de pescado en la ciudad de Mahabalipuram, que es una de las mujeres afortunadas. Sumathy perdió a su hijo de 7 años en el tsunami, y Kalaichelvi la operó para recanalizarle las trompas hace un mes.
"Me siento en paz", dice Sumathy, sentada sobre un colchón de hospital de color azul. "Mi madre política me dice, en el futuro, cuando envejezcas, necesitarás un hijo que esté contigo".
Sumathy dice que no le importa si tiene un niño o una niña, lo mismo que dicen muchos otros supervivientes del tsunami, según la Dra. Pinagapany Manorama, directora de la Community Health Education Society, una ONG con sede en Chennai que impartió servicios de consejería entre las aldeas afectadas por el tsunami. Dichas expresiones son raras en un país donde las parejas siempre han expresado una fuerte preferencia por los niños varones, quienes acaban heredando la propiedad y presiden la ceremonia de la muerte de los padres.
De hecho la India parece estar dando una batalla perdida para combatir los abortos de fetos de niñas, a pesar de que es ilegal que los médicos revelen el sexo del feto en las ecografías durante el embarazo. Tamil Nadu no es una excepción. La proporción de ambos sexos entre los menores de 6 años de edad era de 939 niñas por 1.000 niños (una reducción considerable de las 948 niñas por 1.000 registrada en 1991). En siete de los distritos del estado, la proporción de niñas está por debajo de 930, y el distrito de Salen registra un alarmante nivel de 826 niñas por cada 1.000 en el grupo de hasta seis años de edad7.
Pero en los desvencijados campamentos de ayuda a las víctimas del tsunami que se han construido cerca de la costa, algunas parejas parecen desesperadas por cualquier tipo de compañía. "Sin niños nos sentimos tan solos y perdidos", confiesa Moorthy, un pescador de 29 años de edad que perdió a sus dos hijos (un niño y una niña) en el tsunami. Su mujer, Indira, de 24 años de edad, fue una de las primeras supervivientes del tsunami que se sometieron a la recanalización en enero, pero la pareja sigue esperando un embarazo con ansiedad.
Al igual que la mayoría de los otros padres en duelo, en esta tradicional comunidad costera, no tienen interés en adoptar ninguno de los huérfanos que sobrevivieron el maremoto, lo que muestra lo poco aceptada que está la adopción formal en la India. "No es lo mismo que tener a nuestro propio hijo", dice Indira, que estaba alimentando a sus pequeños cuando las olas azotaron su casucha cerca de la playa.
Si bien muchos expertos en salud dudan que la experiencia del tsunami altere significativamente la arraigada postura del gobierno de la India sobre ligadura de trompas, piensan que este desastre quizás haga que la población costera lo piense dos veces antes de someterse al procedimiento. Como dice la Dra. Manorama : "Pueden pensar que ¿para que esterilizarse? si puede haber otro tsunami."
Margot Cohen es una periodista con sede en Bangalore, India.
Referencias
- Gobierno de Tamil Nadu, Departamento de Salud y Bienestar familiar, Dirección de Bienestar Famliar, 2002 Annual Report (Chennai, India: Gobierno de Tamil Nadu, 2003).
- Oficina del Registro Civil General, India, Sample Registration Statistical Report 2002 (Nueva Delhi, India, 2004).
- International Institute for Population Sciences, National Family Health Survey (NFHS-2) 1998-99 (Mumbai, India: International Institute for Population Sciences y ORC Macro, 2000), visto en Internet en www.nfhsindia.org, el 24 de junio, 2005.
- Los anticonceptivos inyectables no se ofrecen como método en la India, en parte por la inquietud, expresada por grupos de mujeres locales hace seis años, de que el gobierno nacional no estaba obteniendo el consentimiento informado de las mujeres antes de hacer ensayos experimentales con los medicamentos.
- Gobierno de Tamil Nadu, Departamento de Salud y Bienestar familiar, Dirección de Bienestar Famliar, 2004 Annual Report (Chennai, India: Gobierno de Tamil Nadu, 2005).
- Gobierno de Tamil Nadu, Departamento de Salud y Bienestar familiar, Dirección de Bienestar Famliar, Monthly Bulletin On Family Welfare Performance Tamil Nadu, abril 2005 (Chennai, India: Gobierno de Tamil Nadu).
- Venkatesh Athreya, "Census 2001: The Tamil Nadu Picture", Frontline 18, no. 29 (11 de mayo, 2001), visto en Internet en www.frontlineonnet.com, el 24 de junio, 2005.