(Enero 2005) El maremoto del mes pasado destruyó o dañó un sinnúmero de comunidades pesqueras de la costa oriental y occidental del Océano Índico, desde Somalia a Indonesia, y las olas también ocasionaron considerables daños en los ecosistemas de los que dependen esas comunidades.
PRB preguntó al WorldFish Center en Panang, Malasia, sobre la gravedad de la destrucción ecológica. El WorldFish Center es una institución de investigación sin fines de lucro, que forma parte del Grupo consejero sobre investigación agrícola internacional (Consultative Group on International Agricultural Research, CGIAR).
PRB: La pesca costera y su ecosistema parecen correr especial riesgo cuando existe un maremoto. ¿Se vieron afectados los arrecifes de corales, y fue grave el daño?
WorldFish Center: La operación ReefBase del WorldFish Center está recopilando informes sobre la situación, en cooperación con la Red mundial de observación de los arrecifes de coral (Global Coral Reef Monitoring Network, GCRMN).1 Los resultados preliminares sugieren que hubo muy diferentes tipos de impacto, incluso en el mismo espacio costero. Algunas áreas muestran considerable daño, mientras que en otras el daño es mínimo. En general, los informes de diagnóstico preliminar procedentes de Tailandia y de las Seychelles son alentadores. En la zona de Phuket y las Islas Phi Phi (Tailandia), se calcula que el daño del maremoto en los arrecifes de coral no excedió el 20%.
Los maremotos pueden tener serios efectos destructivos en los arrecifes de coral. Si bien los que están situados a mayor profundidad, o a mayor distancia de la costa, pueden no sufrir daños (debido a que el maremoto pasa como una oleada de presión, causando únicamente ligeros cambios de profundidad, de alrededor de un metro), los arrecifes cercanos a la costa son los que acusan el mayor golpe.
Los arrecifes cerca de la superficie y de las playas ayudan a proteger la zona costera al absorber parte de la fuerza del oleaje, a su propia costa claro está.
Los informes sobre del maremoto de 1883, causado por la erupción del Krakatoa, indican que grandes pedazos de coral, de varias toneladas de magnitud, salieron despedidos hacia el interior, a una distancia de varios centenares de pies de la costa. El grado y la naturaleza del impacto varía, dependiendo de la topografía costera y la hidrodinámica del oleaje.
El poder destructivo de la ola es doble. Primero está el impacto directo, y después (lo que quizás es más importante en la región) la vuelta del agua que habrá descargado en los arrecifes lodo, sedimentos y cascajo, con el considerable efecto negativo en la estructura física del arrecife, por ruptura directa y asfixia. El cascajo que queda encima del arrecife continúa moviéndose hacia delante y atrás con el oleaje constante, y seguirá triturando y desgastando la estructura del arrecife, y eliminando los organismos que lo sustentan. El lodo y el sedimento que caiga encima de los arrecifes asfixiará a los organismos, y es posible que dicho sedimento haya enterrado arrecifes enteros.
El coral, por lo general, es de lento crecimiento, pero si se daña la estructura subyacente del arrecife, queda expuesto a mayor daño, y la recuperación y restauración total del mismo lleva cientos de años, en vez de décadas. Los informes preliminares indican que el oleaje ha causado daño físico localizado, por el cascajo procedente de la zona costera, y algunas áreas están cubiertas con más de un metro de arena.
Todos los países de la región afectada por los devastadores maremotos tienen arrecifes de coral, y estos frágiles recursos naturales son de suma importancia para sus economías, porque contribuyen al sustento de muchas aldeas costeras (mediante la pesca y el turismo) y a la protección de la costa.
PRB: ¿Y qué hay de los bosques costeros de manglares en la región?
WorldFish Center: Es probable que los manglares y el ecosistema de los mismos haya sufrido daños considerables. Dichos ecosistemas crean un importante hábitat para una serie de crías de peces, muchos de los cuales son especies comerciales, por lo que se espera el consiguiente impacto en la pesca costera. De momento se desconoce el nivel del daño, si bien probablemente se estén haciendo cálculos preliminares basados en imágenes por satélite, y luego habrá que verificar el resultado de los mismos con estudios sobre el terreno.
PRB: ¿Ha contribuido la actividad humana al riesgo que corren estos recursos de estar expuestos a desastres naturales?
WorldFish Center: En forma indirecta la actividad humana pone estos valiosos recursos en riesgo. Tom Hourigan, un experto en arrecifes de coral del Servicio nacional estadounidense de pesca marina (U.S. Nacional Marine Fisheries Service) indica que las formaciones de coral en todo el Océano Índico se vieron seriamente afectadas por el calentamiento causado por El Niño en 1997 y 1998, y que apenas estaban recuperándose cuando fueron azotadas por el maremoto el mes pasado. Los arrecifes de coral también pueden sufrir daño adicional por los contaminantes de tierra adentro (productos químicos, aceite de automóviles y garajes, pinturas y otros) que se habrán descargado en su ecología local.
En algunas partes del mundo, los urbanizadores y otras personas han cortado manglares, quizás sin tener en cuenta el valor que tienen en la protección costera, y como criaderos de peces y fuentes sostenibles de madera. Si bien es poco probable que los manglares costeros pudieran haber protegido totalmente a la costa contra el impacto de las olas, su existencia hubiera significado que otras actividades que requieren mayor presencia humana no hubieran tenido lugar en dichos lugares.
La mayor parte de los recursos de pesca costera están sobre explotados y considerablemente agotados. El impacto de un desastre natural como el maremoto puede que sea mayor que si no hubiera habido una sobreexplotación pesquera. Es de esperar que la tolerancia a los desastres naturales sea menor cuando las reservas pesqueras son escasas.
PRB: ¿Pueden haberse visto afectados también algunos de los recursos pesqueros de agua dulce?
WorldFish Center: Los recursos pesqueros de agua dulce pueden verse afectados a corto plazo, pero es más probable que se recuperen rápidamente debido a que reciben nueva agua limpia; pero, y esto es quizás más importante, los pozos de agua dulce han sido contaminados con agua salada y tierra costera cubierta de sal. Puede que los pozos se recuperen si se bombea el agua y la sal no ha penetrado al acuífero subyacente. El terreno con sal tardará mucho más en recuperarse, con los consiguientes efectos en la agricultura costera.
PRB: ¿Y qué hay de la destrucción de los barcos y los útiles de pesca? ¿Puede hablar de los efectos devastadores que ello supone para quienes viven de la pesca?
WorldFish Center: La pérdida de barcos pesqueros y los aparejos de la pesca será desastrosa para las comunidades afectadas, pero esta infraestructura puede reemplazarse a largo plazo con ayuda externa. Tan sólo en Andhra Pradesh, un estado de la India, se ha reportado la pérdida de 2.000 barcos pesqueros y 47.370 redes. Casi 300.000 pescadores se han quedado sin trabajo y se calcula que están perdiendo alrededor de 50 millones de rupias diarias de ingreso. Muchos de los pescadores afectados quizás hayan estado comprando los barcos a plazos, y no se sabe qué efectos pueden resultar de la deuda pendiente, ahora que han perdido los medios para continuar pagándola. También es importante el daño de los embarcaderos, rompeolas, plantas de hielo y la infraestructura necesaria para elaborar y vender el pescado en tierra. Lo peor es la pérdida de los cabezas de familia, y el efecto que ello tendrá en la salud y la nutrición de las madres y sus hijos, así como la capacidad de la familia para enviar los niños a la escuela.
PRB: ¿Ha habido anteriormente semejantes desastres que hayan afectado a los pescadores del Asia meridional, o ha sido esta una experiencia única?
WorldFish Center: Esta es una experiencia única en el sur de Asia en nuestros días, en lo que se refiere a su magnitud, la gran pérdida de vida y la destrucción de propiedad, pero puede compararse con la inundación de 1998 en Bangladesh, que causó una pérdida agrícola de 2,04 millones de toneladas de arroz, cantidad equivalente al 10,5% de la producción del país proyectada para 1998-99. La inundación puso en peligro la vida y la salud de millones de personas, debido a la escasez de alimento por la falta de cosecha, la pérdida del poder adquisitivo y la propagación de enfermedades transmitidas por el agua.2
Referencias
- Visto en Internet en www.reefbase.org/Tsunami.asp, el 14 de enero, 2005.
- Carlo del Ninno et al., "The 1998 Floods in Bangladesh: Disaster Impacts, Household Coping Strategies, and Responses," Research Report 122 (Washington, DC: International Food Policy Research Institute, 2001.)