por Dana Leigh Hearn
(Febrero 2005) Ya en su quinto año, la segunda intifada o levantamiento palestino continúa cobrándose numerosas víctimas entre los 3,6 millones de palestinos que viven en el territorio ocupado de Cisjordania y la Franja de Gaza1.
A fines de enero de 2005, más de 3.570 palestinos habían muerto en el conflicto y cerca de 28.500 habían resultado heridos, la mayoría de bajas civiles2. A menudo los niños han resultado víctimas de la violencia: a cuatro años del comienzo de la intifada el 28 de septiembre de 2000, más de 600 niños palestinos han muerto y alrededor de 10.000 han resultado heridos3.
Estas cifras, sin embargo, sólo muestran una imagen parcial de la magnitud del dolor y de la destrucción durante la intifada. La incesante violencia entre los militantes palestinos y las fuerzas israelíes sumada a la ocupación israelí y sus políticas han tenido un impacto devastador en casi todos los aspectos de la vida en los territorios palestinos.
Telón de fondo político: violencia, estancamiento y signos de cambio
Durante los últimos cuatro años, los planes para detener el derramamiento de sangre y llevar nuevamente a palestinos e israelíes hacia un proceso de paz ya extinguido han ido y venido sin lograr un efecto duradero. Más aún, la internacionalmente respaldada "hoja de ruta" (un plan basado en el desempeño para dar fin a la violencia y lograr un acuerdo entre los dos estados en el año 2005) se estancó en el 2003, con cada lado acusando al otro de no cumplir con lo estipulado.
Ante la ausencia de avances en el frente diplomático, continuaron los ataques perpetrados por grupos de militantes palestinos contra las tropas israelíes, los ocupantes y civiles, así como la agresión israelí contra zonas palestinas residenciales, agrícolas, comerciales y de infraestructura de seguridad y gobierno. Además hubo toques de queda, cierres y otras restricciones en la circulación; asesinatos y arrestos ilegales; expansión de los asentamientos y la construcción de un muro que separa una gran parte de Cisjordania de Israel y de franjas del territorio tomado en Cisjordania.
Sin embargo, ha habido eventos recientes que alteraron el clima y han dado lugar a una luz de esperanza. La muerte de Yasser Arafat, presidente de la Autoridad Palestina (AP), en noviembre de 2004, y la elección de su sucesor, Mahmoud Abbas, en enero de 2005, abrieron el camino para un contacto renovado entre el gobierno israelí y la AP. La elección presidencial y las dos primeras vueltas de las elecciones municipales, junto con los preparativos para completar el proceso electoral municipal de cuatro etapas y para mantener elecciones parlamentarias más adelante este año, también marcan el avance hacia la reforma de la seguridad y la política interna en los territorios.
Mientras tanto, los esfuerzos de Abbas por detener los ataques combativos contra Israel a través de conversaciones entre distintos sectores palestinos y el destacamento de policías palestinos sugieren que el cese de fuego es factible. La reanudación provisional de relaciones entre el primer ministro Ariel Sharon y Abbas, junto con el plan de Sharon de una retirada unilateral de Gaza (aunque no del fin de la ocupación), señalan un nuevo giro en el statu quo.
Vida cotidiana: destrucción, sufrimiento y un cambio pendiente
En la calle, sin embargo, los palestinos de Cisjordania y Gaza continúan resistiendo el impacto de la intifada y de la ocupación israelí y sus políticas. Las demoliciones de viviendas tuvieron lugar principalmente en Gaza y últimamente se han intensificado. Aquí, 1.304 hogares fueron destruidos entre el 1 de enero y el 1 de noviembre de 2004, con un total de 2.389 hogares demolidos desde septiembre de 20004.
Se impusieron restricciones en la circulación dentro de los territorios por medio de toques de queda, el muro de separación de Cisjordania y más de 700 controles y bloqueos de caminos5. La zona agrícola fue arrasada y tomada como medida de seguridad, así como base para la construcción del muro de separación de Cisjordania y la expansión de los asentamientos. Además, el enorme daño causado a los servicios públicos durante las incursiones israelíes ha dejado secuelas debilitantes a largo plazo.
A pesar de los cambios aparentes en el statu quo político, el sustento de la familia, el acceso al servicio de asistencia sanitaria y la continuación de la educación en los territorios permanecen plagados de dificultades.
Desempleo y pobreza
Desde el punto de vista económico, la intifada trajo aparejada un importante aumento en el desempleo palestino y en el nivel de pobreza. Los cierres y estrictas restricciones fronterizas han impedido considerablemente el flujo de trabajadores y mercaderías, lo que ha imposibilitado que miles de palestinos accedan a trabajos en Israel. Los efectos son más drásticos en Gaza, donde rigurosos controles en la frontera "aumentaron substancialmente" durante 2004 como respuesta a los ataques perpetrados por militantes palestinos. Un promedio de 1.946 trabajadores cruzaron desde Gaza hacia Israel por día en el 2004, comparado con los 29.865 que lo hicieron en 19996.
Entre el tercer trimestre de 2000 y el tercer trimestre de 2004, el desempleo en los territorios palestinos saltó del 10% al 26,8% (aumentando desde el 7,5% al 22,3% en Cisjordania y del 15,5% al 36,8% en Gaza)7. Alrededor del 47% de los palestinos viven por debajo de la línea de pobreza, y unos 600.000 no pueden cubrir sus necesidades básicas8.
Inseguridad alimentaria y desnutrición
El aumento del desempleo y la caída de los ingresos, sumados a las restricciones en la circulación y el desmonte y confiscación de tierras agrícolas, dieron lugar a un incremento de la inseguridad alimentaria y una disminución en el consumo alimenticio y en los niveles de nutrición. En 2003, la Organización para la Agricultura y la Alimentación, en cooperación con la Agencia de las Naciones Unidas para la Ayuda de los Refugiados Palestinos (UNRWA) y el Programa Mundial de Alimentación, llevaron a cabo una evaluación de la situación alimenticia y nutricional en Cisjordania y Gaza con el propósito de respaldar la diagramación y aplicación de trabajos de ayuda y desarrollo9. En el momento de la evaluación, el 40% de la población sufría de inseguridad alimentaria, mientras que otro 30% adicional corría el mismo riesgo si las condiciones se mantenían iguales.
Mientras la cantidad y la calidad del consumo alimenticio decaen, advierte la evaluación, "las encuestas indican que la desnutrición infantil es una preocupación de máxima importancia para algunos y que están apareciendo más problemas nutricionales generalizados". Entre los más vulnerables a la seguridad alimentaria están las familias cuyas jefas de hogar son mujeres, las familias con una gran cantidad de personas a cargo y un jefe de familia no capacitado, y las que tienen miembros discapacitados o con enfermedades crónicas.
El muro de separación de Cisjordania también ha afectado desproporcionalmente a granjeros y otras personas, debido a que muchos de ellos han sido despojados de sus campos, invernaderos y huertas. El informe de la evaluación concluye que, aunque entre el 50% y el 75% de la población en los territorios reciben asistencia alimenticia, la mayoría "obtienen demasiado poco y a menudo muy ocasionalmente como para garantizar la seguridad alimentaria". Según el informe, las soluciones a largo plazo, requerirán la creación de nuevos puestos de trabajo, ingresos más elevados y la libre circulación de mercaderías y personas por cuestiones laborales.
Asistencia sanitaria
Las restricciones en la circulación también han impedido la posibilidad de que los palestinos tengan acceso a las prestaciones de asistencia sanitaria y la capacidad de las organizaciones humanitarias de proveer ayuda y servicios. Varios programas de servicios de asistencia a la comunidad en áreas apartadas han sido cortados, y las ambulancias y equipos médicos palestinos confrontan las restricciones en la circulación, demoras en los accesos y registros arbitrarios por los militares israelíes.
El cierre de las fronteras y localidades internas, así como los bloqueos de caminos, impiden que los palestinos viajen desde Gaza a Cisjordania o desde pueblos o zonas periféricas a las ciudades para tratamiento o cuidado preventivo. Mientras que las limitaciones en la circulación obstaculizan el acceso a la asistencia médica de todos los segmentos de la población, las mujeres y los niños se enfrentan a riesgos particulares. Entre fines de 2002 y de 2003, la cobertura de servicios básicos para la salud reproductiva cayó desde el 82,4% al 71%, y la tasa de mortalidad infantil en los territorios creció todos los años desde 200010.
Dada la alta tasa de fecundidad en los territorios palestinos (estimada en un promedio de 5,6 nacimientos por mujer durante el período 2000-2005) y el gran número de niños menores de 15 años (46,1% de la población en 2002), el acceso al cuidado pediátrico y reproductivo seguirá constituyendo un asunto de vital importancia11.
Educación
La incesante violencia y las políticas israelíes han sido igualmente destructivas para el sistema educativo de Cisjordania y de Gaza. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas advierte "evidencia de un serio deterioro de la calidad educativa", citando a los informes de UNRWA de un repentino desmejoramiento en el porcentaje de exámenes aprobados entre los periodos académicos 2000-2001 y 2003-200412.
Del mismo modo, la Comisión Palestina para los Derechos de los Ciudadanos describe un "vasto deterioro del proceso educativo" causado por los cierres, estados de sitio y toques de queda: la mayoría de los alumnos no pueden inscribirse o llegar a universidades fuera de las zonas aledañas, en algunas áreas los maestros no siempre pueden llegar a sus lugares de trabajo, y los maestros y alumnos a veces son forzados a cruzar los puestos de control a pie "bajo amenaza de fuego por parte de ocupantes y soldados israelíes" 13.
Una vez más, las consecuencias son particularmente terribles para las mujeres y los niños. En cuanto a las mujeres, la educación ayuda a fomentar la igualdad entre los sexos en los lugares de trabajo y en la sociedad, y además contribuye a una mayor concientización con respecto a la salud y a la nutrición y la habilidad de las mujeres de poder sustentarse a sí mismas y a sus familias. En cuanto a los niños, la educación primaria y secundaria es central para el desarrollo académico y social tanto como para el bienestar psicológico. Más aún, puesto que la educación juega un rol central en el desarrollo primordial del ser humano, su interrupción y deterioro no son buena señal para una sociedad que lucha por frenar la debacle económica y sacar adelante el crecimiento del estado y de las instituciones.
Mientras que algunos donantes y entidades internacionales proveen una cantidad importante de ayuda económica y en especie a los palestinos en Cisjordania y en Gaza, la gravedad de la situación, la permanente violencia, la ocupación y las políticas israelíes han significado la continuación y el empeoramiento de la crisis económica y humanitaria.
Aunque el reciente progreso político y diplomático ofrece esperanza, las tendencias actuales que intentan revertir y desacelerar el proceso requerirán cambios trascendentales en la situación de todos los días: permitir la libre y segura circulación de las personas y las mercaderías, la recuperación económica y la restauración de los sistemas educacional y sanitario.
Dana Leigh Hearn es redactora, escritora y traductora independiente, y vive en Takoma Park, Maryland. También trabaja como asesora independiente para el Centro de Tecnología en la Educación (Center for Technology in Education) de la Universidad Johns Hopkins.
Referencias
- Este total incluye una población de Cisjordania de aproximadamente 2,3 millones y de la Franja de Gaza de 1,3 millones (cálculo basado en las cifras del Departamento de Censos de Estados Unidos de mediados del año 2004).
- La Sociedad de la Media Luna Roja Palestina, "Total daily numbers of deaths and injuries—West Bank & Gaza (figures inclusive of Sept. 29, 2000 to Jan. 29, 2005, midnight)", consultado en Internet en www.palestinercs.org, el 30 de enero de 2005.
- Comunicado de prensa del Instituto Normativo y de Información del Desarrollo de la Salud (29 de septiembre de 2004), "Four Years of Intifada: Statistical Overview", consultado en Internet en http://electronicintifada.net, el 29 de enero de 2005.
- Agencia de Naciones Unidas para la Ayuda a los Refugiados Palestinos (UNRWA), Emergency Appeal 2005: 4, consultado en Internet en www.un.org, el 30 de enero de 2005.
- Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCAH): Occupied Palestinian Territory, Humanitarian Information Fact Sheet, consultado en Internet en www.humanitarianinfo.org, el 30 de enero de 2005.
- OCHA, Gaza on the Edge: A Report on the Deteriorating Humanitarian Situation in the Gaza Strip (2004): 2, consultado en Internet en www.reliefweb.int, el 28 de enero de 2005.
- Oficina Central de Estadísticas de Palestina (OCEP), Second Quarter 2004 Report on Palestinian Socio-Economic Conditions (2004), consultado en Internet en www.palestine-pmc.com, el 29 de enero de 2005, PCBS, "Press Release on Labour Force Survey Results, 299,000 Unemployed Palestinians during the 3rd Quarter 2004" (2004), consultado en Internet en www.palestine-pmc.com, el 30 de enero de 2005.
- Comunicado de prensa del Banco Mundial, "World Bank Report: Palestinian Economy Remains Stagnant After Four Years of Intifada" (2004), consultado en Internet en http://web.worldbank.org, el 30 de enero de 2005.
- Organización para la Agricultura y la Alimentación, Report of the Food Security Assessment, West Bank and Gaza Strip (FAO: 2004), consultado en Internet en www.fao.org, el 28 de enero de 2005.
- OCHA, Humanitarian Information Fact Sheet.
- Oficina de Informes de Desarrollo Humano, Human Development Report 2004: Cultural Liberty in Today's Diverse World (New York: United Nations Development Programme, 2004): 154, consultado en Internet en http://hdr.undp.org/reports/global/2004/, el 30 de enero de 2005.
- OCHA, Humanitarian Information Fact Sheet.
- Comisión Palestina Independiente para los Derechos de los Ciudadanos, The Status of Palestinian Citizens' Rights, Ninth Annual Report, 1 January 2003-31 December 2003: 43, consultado en Internet en www.piccr.org/report/ereport03jan.html, el 30 de enero de 2005.