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El uso de la planificación familiar en América Central: Cómo cerrar la brecha de la equidad

por Calvin Siow

(Febrero 2009) La planificación familiar reduce las tasas de mortalidad materna e infantil al permitirles a las mujeres planificar y espaciar sus embarazos, además de evitar embarazos no deseados. Los embarazos debidamente espaciados aumentan la supervivencia infantil ya que así las madres pueden invertir más recursos y tiempo en sus hijos. Los embarazos con espacio entre los mismos también permiten a las madres recuperar su salud y evitar complicaciones, tales como la anemia, durante su próximo embarazo. La planificación familiar también es efectiva como estrategia de reducción de la pobreza al romper el nexo entre una alta fecundidad y una pobreza extrema.

En general el uso de anticonceptivos entre las mujeres en unión ha aumentado en El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua durante las últimas dos décadas, según el informe Reproductive, Maternal and Child Health in Central America: Health Equity Trends de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC, por sus siglas en inglés). Con la excepción de Guatemala, la brecha en el uso de anticonceptivos entre los segmentos de la población más ricos y más pobres también ha disminuido. Asegurar un acceso equitativo es importante para poder mejorar la salud materno-infantil, especialmente entre los pobres por que a menudo desconocen sus beneficios y viven en zonas donde los servicios no están disponibles.

Tendencias en el uso de anticonceptivos

En El Salvador, el uso de anticonceptivos en general aumentó de un 53% en 1993 a un 67% en 2002 y 2003. Durante el mismo período, el uso de anticonceptivos entre el segmento más pobre de la población aumentó de un 33% a un 52%, mientras que entre el grupo más rico, no hubo cambio relativo en su uso con una tasa del 72%. Como tal, la “brecha equitativa” en el uso de anticonceptivos entre la población más pobre y más rica se redujo, en términos de una década, de un 40% a un 20%.


Gráfico 1
Tasa de prevalencia de anticonceptivos según quintil en El Salvador y Guatemala

Fuente: Paul W. Stupp, Danni Daniels, y Alicia Ruiz, Reproductive, Maternal and Child Health in Central America: Health Equity Trends (Atlanta: Centers for Disease Control and Prevention, 2007).


El uso de anticonceptivos en Guatemala en general aumentó en las últimas dos décadas, de un 23% en 1987 a un 43% en 2002. Mientras que en épocas recientes la brecha equitativa se redujo en El Salvador, Honduras, y Nicaragua, la brecha en Guatemala permaneció constante en un 56%. Esta gran brecha se debe principalmente al aumento simultáneo en el uso de anticonceptivos tanto en los segmentos de la población más pobres y los más ricos.

Las encuestas que se llevaron a cabo en 1991 y 1992 y posteriormente en 2001 muestran un aumento del 16% en el uso de anticonceptivos entre las mujeres hondureñas. En el quintil socio-económico más bajo, la prevalencia de anticonceptivos llegó al 43% (desde un 23%). Aunque la inequidad en el uso de anticonceptivos entre los hondureños más pobres y los más ricos se redujo con el tiempo, la brecha continua siendo considerable con una diferencia del 31% en 2001.


Gráfico 2
Tasa de prevalencia de anticonceptivos según quintil en Honduras y Nicaragua

Fuente: Paul W. Stupp, Danni Daniels, y Alicia Ruiz, Reproductive, Maternal and Child Health in Central America: Health Equity Trends (Atlanta: Centers for Disease Control and Prevention, 2007).


Entre los cuatro países, Nicaragua tiene en general la tasa de uso de anticonceptivos más alta con un 66%. La inequidad es poca si se compara con la de los países vecinos, con un 19% de diferencia, según la encuesta más reciente llevada a cabo en 2001. La disminución de la brecha se atribuye al aumento en el uso de anticonceptivos, especialmente entre los nicaragüenses más pobres, entre quienew la tasa se ha más que duplicado de un 24% en 1992 y 1993 a un 52% en 2001. Durante este mismo período, el uso de anticonceptivos entre la población más rica aumento de forma moderada de un 65% a un 71%. Por tanto, mucha de la reducción de la equidad se debe a un mayor acceso a los servicios de planificación familiar por parte de la población pobre.

Los adelantos en la planificación familiar cierran la brecha de la equidad

Las importantes mejoras en los servicios de planificación familiar en América Central se deben a una amplia variedad de factores, tales como el reconocimiento que la planificación familiar juega un importante papel al asegurar la salud de las familias, el aumento en el apoyo a los derechos de las mujeres por parte del sector de toma de decisiones y el establecimiento de servicios de salud en zonas rurales. Además, el apoyo tanto técnico como económico de las agencias de desarrollo tales como USAID y UNFPA ha ayudado a que estos países hayan mejorado sus servicios de planificación familiar y el acceso a los mismos.

Parte del éxito en el Salvador se debe a los esfuerzos del Ministerio de Salud en la mejora de la logística relacionada con la provisión de servicios y la disponibilidad de anticonceptivos en sus centros de salud pública durante la última década. El sistema logístico de anticonceptivos se rediseñó y se estableció un sistema costo-efectivo de compra para asegurar que los centros de salud pública tengan las cantidades necesarias de anticonceptivos adecuados y que los anticonceptivos sean ofrecidos a los proveedores de servicios apropiados. Estas medidas han reforzado los servicios de planificación familiar y han ayudado a que el programa de planificación familiar en El Salvador se sustente por si mismo.

En Guatemala, el Ministerio de Salud lanzó una iniciativa para ofrecer información y acceso a los anticonceptivos y así aumentar el conocimiento de los mismos entre los guatemaltecos para superar barreras culturales, religiosas y políticas. Dado que el uso de anticonceptivos era especialmente bajo entre las mujeres mayas, estos esfuerzos se enfocaron en llegar a las poblaciones que recibían pocos servicios en el altiplano guatemalteco. Esfuerzos recientes entre los tomadores de decisiones guatemaltecos también han resultado en un apoyo económico adicional para los programas de salud reproductiva, así como la aprobación de una ley para la provisión del acceso universal a la planificación familiar.

Los esfuerzos en Honduras también han contribuido al aumento del uso de anticonceptivos y a la reducción en la brecha de la equidad. A finales de la década de 1990, el gobierno hondureño permitió a las enfermeras auxiliares de la Secretaría de Salud (SdS) insertar dispositivos intrauterinos (DIU) lo que hizo que el acceso a este método poco utilizado aumentara. Además, un incremento en la cobertura pública por parte de la SdS de un 35% en 1996 a un 41% en 2001 mejoró el acceso a los anticonceptivos, especialmente entre las mujeres en el quintil más pobre ya que son las que se confían más en los servicios de salud pública.

El apoyo tanto legal como político a favor de la salud reproductiva es grande en Nicaragua, donde la Constitución garantiza los derechos reproductivos y por tanto asegura la disponibilidad de anticonceptivos. Esto resulta en la oferta de servicios de planificación familiar tanto por parte de organizaciones en el sector gubernamental como en el privado, lo que aumenta el acceso y disponibilidad de anticonceptivos. Además, el Ministerio de Salud de Nicaragua utiliza una estrategia de distribución de anticonceptivos basada en la comunidad para poder servir a la población que no lo ha sido hasta el momento.

Las mejoras en planificación familiar que han tenido lugar durante las dos últimas décadas en países centroamericanos han habilitado a los segmentos más pobres de la población a que puedan tener mayor acceso a los anticonceptivos y a los servicios de planificación familiar. Esfuerzos adicionales para reforzar programas ya existentes ayudarían a disponer de anticonceptivos y a reducir aun más la brecha de la equidad.


Calvin Siow hizo una pasantía en el departamento de programas internacionales en el PRB.


Referencias

  1. DELIVER, El Salvador: Securing Essential Contraceptive Supplies for All Who Need Them (Arlington, VA: USAID, 2006).
  2. DELIVER, Honduras: Moving Contraceptive Security Forward with Political Commitment and Financial Capital (Arlington, VA: USAID, 2006).
  3. Health Policy Initiative, Safeguarding Contraceptive Security in Latin America and the Caribbean (Washington, DC: USAID, 2008).
  4. Paul W. Stupp, Danni Daniels, y Alicia Ruiz, Reproductive, Maternal, and Child Health in Central America: Health Equity Trends (Atlanta: Centros para la Prevención y Control de Enfermedades, 2007).
  5. P.A. Taylor, Nicaragua: Contraceptive Security Assessment (Arlington, VA, and Washington, DC: USAID, 2004).
  6. USAID, Telling Our Story Guatemala: Can Family Planning Change Society?, visto en línea en www.usaid.gov/stories/guatemala/cs_gt_spacing.pdf, el 5 febrero, 2009.



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